Wednesday, October 1, 2008

Guatemala: ¿Crisis del mercado? - por Jose Raul Gonzalez Merlo


Los fans de izquierda celebran lo que algunos llaman el “fracaso del mercado”, luego de observar los desenvolvimientos de la crisis financiera en EUA. Titulares, eslóganes y adjetivos pintorescos dominan el “análisis” de lo que está ocurriendo. En medio de ese “análisis” se ignora la realidad de ¿cómo y por qué pasó lo que pasó? Las respuestas son tan incómodas como inconvenientes (para los celebrantes), porque apuntan a la intervención del Gobierno como el gran culpable de esta situación.

¿Quién manipuló la tasa de interés para que ésta llegara a los niveles más bajos de los últimos 30 años, causando un boom crediticio? ¿Quién incrementó el gasto de tal manera que la deuda pública estadounidense alcanzó los nueve mil millardos de dólares? Fueron el Banco Central y el Gobierno de los EUA, respectivamente. Así que la “tormenta perfecta” fue concebida, creada y engendrada dentro de aquellas instituciones públicas que primero lanzan la piedra y luego esconden la mano. Imagínese, ¿quién sale ahora al “rescate”? ¡El Gobierno! ¿Y a quién le echa la culpa? A los bancos, adonde fue a parar toda esa liquidez y quienes la invirtieron en lo que, ahora se sabe, fueron malos instrumentos. ¿Y qué solución se propone? Regulación. Imagínese la ironía: el ciego guiando al supuesto otro ciego.

Yo estoy de acuerdo con más regulación. Pero la regulación que hace falta es la que se le debe aplicar a las instituciones públicas, para que se les prohíba, por ejemplo, manipular la tasa de interés e incrementar el gasto público de manera, literalmente, irresponsable. La memoria es corta, porque ya se olvidaron de las mil instituciones de ahorro y préstamo (con activos por más de 500 millardos de dólares) que quebraron a mediados de los 1980, en circunstancias similares a las actuales. Ahora pasó lo que tenía que pasar, cuando se vuelven a manipular los precios del crédito para dar la impresión de que una casa es más accesible de lo que en realidad era. ¿Y qué pasa cuando el banco central levanta de nuevo la tasa de interés? Que la gente ya no puede pagar y la hipoteca se vuelve “tóxica”.

Revise la historia de las llamadas “crisis financieras”: las mexicanas y argentinas, las de EUA, la rusa, la japonesa, etc. En todas ellas no encontrará “la mano invisible”, sino la “mano peluda” de gobiernos y bancos centrales. Mientras uno gasta, el otro manipula el crédito. Explosiva combinación que usualmente termina en quiebras bancarias y crisis cambiarias. El problema es que no nos gusta ver hechos de forma objetiva, sino, de preferencia, culpar a la “avaricia del mercado”.

Además, es lo chic entre los intelectuales. No nos engañemos, el común denominador histórico es y ha sido la acción deliberada de funcionarios públicos que inician un ciclo y luego lo revierten solo para que la ciudadanía pague los platos rotos. De verdad que quien no conoce la historia está condenado a repetirla.

Labels:




Wednesday, September 17, 2008

Guatemala: Petro-hipocresias - por Jose Raul Gonzalez Merlo


¿A qué Hugo Chávez agradecemos su generosa y “solidaria” iniciativa de Petrocaribe? ¿Al que nos ofrece 25 años para pagar la mitad de la factura petrolera, al uno por ciento de interés anual, o al que promueve que los países productores de petróleo reduzcan su producción para mantener el precio del crudo por encima de los cien dólares el barril? Es hora de denunciar la hipocresía detrás de Petrocaribe.

En junio de 2005, cuando el precio del petróleo rondaba los 55 dólares el barril, Chávez promovió Petrocaribe como una “iniciativa solidaria” en contra de la “especulación” y a favor de los países de la región que quisieran adherirse. El financiamiento barato ha sido una tentación difícil de rechazar por parte de gobernantes que gastarán pero no tendrán que pagar la deuda, sino que la heredarán a futuras generaciones.

Tres años más tarde, el precio del petróleo superó los 140 dólares el barril, y ahora muestra una tendencia a bajar de cien dólares. Ante esto, el cartel de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) debate cortar la producción para motivar una nueva alza. Venezuela es un orgulloso y activo miembro de dicho cartel, que tiene como propósito fundamental coordinar la producción de sus miembros de tal manera que se pueda manipular (hacia arriba) el precio internacional del petróleo.

¿Qué puede tener de “solidario” el hecho de que Chávez esté promoviendo un recorte en la producción global de petróleo, para detener la caída en su precio y ocasionar una nueva alza? La verdad es que nada. Sin embargo, los simpatizantes incondicionales de Chávez y su “socialismo del siglo XXI” lo siguen considerando como un gobernante cuya generosidad, expresada en Petrocaribe, ayudará no solo a la causa mencionada sino a aliviar la pobreza de la región. Chávez es un gran manipulador de la opinión pública.

Hace cinco años, el precio del petróleo rondaba los 30 dólares por barril. Si Chávez, de verdad, hubiera estado interesado en la pobreza que causaría y ha causado una multiplicación por cuatro del precio de los combustibles, no hubiera creado Petrocaribe. En su lugar, mejor hubiera cabildeado ante la OPEP para que la producción global de petróleo aumentara más rápido y el precio no creciera tanto. Peor aún, ahora provoca una crisis con los EUA, para llevar el precio a 200 dólares por barril.

La realidad es que Chávez necesita los multibillonarios ingresos para financiar la expansión de su “socialismo del siglo XXI”. Claro está, a costa del hambre y pobreza que, por acción u omisión, ha ocasionado desde su silla en la OPEP. ¿Petrocaribe? ¿Solidaridad? Más bien Petro-hipocresías de un déspota ambicioso e indiferente ante el sufrimiento que ha causado y seguirá causando a los más pobres.

Labels:




Wednesday, August 27, 2008

Guatemala: Control de armas - por Manuel Ayau Cordon


Cuando piense en control de armas, acuérdese del dicho: ¡No lo componga si no está descompuesto! La verdad es que el complejo y delicado control de armas lo ha hecho bien el Ejército. No ha habido ninguna queja ni escándalo.

En el mejor de los mundos, no habría crimen y todos estarían desarmados, porque saldrían sobrando las armas. Sin duda, esa es la condición ideal que todos preferimos.

En el peor de los mundos, habría crimen sin límite, pues solo los criminales, a quienes las leyes poco les importa, estarían armados. Los criminales no correrían riesgo alguno violando o robando a sus indefensas víctimas, pues sabrían que la ley les desarmó.

Recordemos que vivimos en un mundo imperfecto, y ya está comprobado que el Gobierno es incapaz de proteger la vida, el honor de las damas, las posesiones y los hogares de los ciudadanos. Por eso han proliferado empresas particulares de protección. Ya la Prensa nos informa que hay 140 empresas, con 80 mil trabajadores, que brindan el servicio de seguridad privada. Como las personas de modestos medios no pueden costear su propia protección contratando guardias y guardaespaldas, la opción que les queda es protegerse a sí mismas. Además, las agencias de los gobiernos son reactivas, y no preventivas: actúan cuando ya se cometió el crimen, y no para prevenirlo. En cambio, las privadas se contratan para prevenir el crimen.

En tanto perfeccionamos al mundo, en el mundo real en el que vivimos, en la calle, en los autobuses, en nuestros hogares, en la salida de los bancos o el día de pago, quizá lo mejor es que todos estemos armados, para inhibir criminales, porque como los criminales son humanos, también aprecian su pellejo, y muchos serían disuadidos por el temor a que sus víctimas les puedan infligir algún daño. Por ejemplo, el estado de Florida es el cuarto que autoriza llevar armas inclusive al lugar de trabajo, y ya medio millón de ciudadanos han tramitado su permiso para llevar arma escondida. En seis estados es obligatorio llevar las armas escondidas, en la teoría de que si las armas no están a la vista, el criminal no sabe quién está armado. El economista Pierre Lemieux encontró que todos los asesinatos múltiples de estudiantes —Virginia, Columbine, Jonesboro, Dawson College, etcétera— fueron cometidos donde las armas están prohibidas, y por personas sin licencia de portar armas.

Tampoco las armas de fuego son las únicas armas. Esta semana, me contó un pasajero, que ladrones con cuchillos entraron en el autobús, amenazaron a pasajeros y robaron sus celulares. Un criminal con cuchillo en mano es tan amenazante para una indefensa dama como si tuviese una pistola. Hace pocos días, asesinaron al dueño de un velero delante de su esposa, en Río Dulce, con una fisga. ¿Habrá que prohibir los cuchillos, los machetes y hasta las tijeras?

Tampoco es posible distinguir entre armas ofensivas o defensivas, porque las cosas no tienen intenciones. Solo las personas pueden ser ofensivas. No se puede distinguir si una pistola es para prevenir un crimen o para cometerlo. Las cosas no tienen intenciones ni virtudes, ni conciencia, así que no se puede decir que un arma es para atacar, y no para defenderse. No está lejano el día en que la impotencia del Gobierno en controlar la violencia sea tan serio que el único remedio será que el Gobierno mismo pida a todos que se armen. Así fue como se evitó el saqueo cuando el terremoto de 1976.

Labels:




Tuesday, August 19, 2008

Guatemala: Servicios de salud semiprivados - por Manuel Ayau Cordon


Con buena intención e ingenuidad sorprendente, se pretende que solo se presten servicios médicos gratuitos, y que no se cobre ni siquiera una módica suma por recibirlos. Eso estaría bien para el comprobado indigente, pero todos sabemos que muchos de los que reciben esos servicios sí están en condición de sacrificar alguna otra satisfacción para pagar por su salud, y contribuir así a la existencia de servicios cuyos costos el mismo Gobierno no logra cubrir. La realidad, que ni el Vice puede ignorar, es que no existe servicio “gratis”, pues siempre alguien de carne y hueso lo tiene qué pagar.

El vicepresidente, antes médico y hoy funcionario público, se opone a que el paciente o su familia pague algo por los servicios. Esa actitud es comprensible, porque ejerció su lucrativa profesión de médico en una comunidad (Houston) donde nada falta, pues ya son ricos. Esa situación es hoy muy distinta a cuando eran pobres, antes de que multimillonarios fundaran y financiaran hospitales y universidades con sus enormes ganancias del petróleo, a cuando aún vivían como se vive hoy en nuestros países, donde en aras de “justicia social” mal entendida hacer fortuna es mal visto y los servicios deben ser gratis para que no solo los ricos los disfruten.

El ingenuo afán de imponer “justicia social” logra todo lo opuesto a lo deseable, pues desalienta el surgimiento de mayor número de servicios, porque destruye iniciativas e incentivos, impide los ejemplos que estimulan a otras personas, desvía esfuerzos hacia actividades menos sujetas a censura ideológica y fomenta mercados informales. Olvidan que el servicio más caro y menos “social” es el que se impide con tal de que sea gratis.

Por ejemplo, fue el afán “social” de que no solo los ricos tuviesen teléfonos y que nadie lucrara. Hace años, se nacionalizaron telégrafos y teléfonos, y se prohibió prestar servicios de comunicación por medios existentes y hasta por inventarse. En vez de abaratar, tener teléfono se convirtió en un caro lujo, hasta que se permitió lucrar por prestar el servicio. Hoy, el 90 por ciento de la gente tiene teléfono. El mismo afán “social” creó el problema eléctrico que durante varias décadas produjo apagones diarios y generalizados e indujo la antieconómica autosuficiencia con pequeñas plantas generadoras. (Aún no hay electricidad competitiva, debido a la inconsulta ley que segregó la natural estructura de la industria eléctrica, y obligó la intromisión estatal, amén de crear una antieconómica “tarifa social”). Lo mismo ocurrió con los servicios privados de agua, y hoy la mayoría de la población urbana y rural compra agua más cara en tonel. Ya la misma ideología “social” está privando a miles de niños la oportunidad de tener familia, con tal de que nadie “gane” con las adopciones.

Es notorio que donde los gobiernos no prohíben remunerar a quienes donan órganos vitales no se están muriendo miles de personas esperando en cola a un donante gratuito o difunto. Por razones “sociales”, el Vice está ahogando algunos servicios médicos público-privados, por ejemplo, clínicas de diálisis y trasplante de órganos, de oftalmología, y otros, porque se opone a que cobren las módicas sumas para complementar ingresos que reciben de donaciones y del Gobierno. ¿Acaso se preferirá que no existan si para ello tienen que cobrar? ¿Es eso “justicia social”?

Labels:




Saturday, August 16, 2008

Guatemala: El poder al lado del trono - por Luisa Rodriguez & Claudia Mendez


Sandra Torres de Colom, primera dama de Guatemala, es la persona que más influencia política tiene sobre el presidente Álvaro Colom, según los más allegados a la cúpula gobernante.

“¿Necesitan que el presidente tome una decisión? Hablen con ella, van a ver cómo se logran las cosas”, comentan.

También dicen que el antiguo adagio de que “detrás de un gran hombre hay una gran mujer” no se puede aplicar al matrimonio presidencial. “Aquí decimos, al lado de Colom siempre está Sandra”, agregan.

En tan solo 21 días de gestión gubernamental la presencia de la esposa del gobernante ha sido recurrente y ha logrado imprimir en el gabinete su estilo personal de administrar. Ya lo había adelantado el propio Colom: “Ella será una primera dama muy diferente”.

En su defensa
La presencia de Torres de Colom en actividades gubernamentales ha sido defendida por Colom, quien afirma que se ha malinterpretado su labor. El gobernante ha dicho: “Al nombrarla a ella voy a estar tranquilo, porque no se va a perder ni un centavo y todo se hará bien”.

Explicó que el liderazgo de su esposa quedó demostrado durante la organización de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), en la campaña electoral y en la Fundación de la Esperanza, que promovió jornadas médicas y atención de servicios básicos en poblaciones pobres.

Quienes cuestionan el protagonismo de la esposa del presidente se preguntan por qué ella no decidió participar en las pasadas elecciones como candidata a una diputación o una alcaldía.

Sin embargo, la legislación se lo hubiera prohibido, por ser la esposa del secretario general de la UNE y del candidato presidencial de ese partido.

Muy activa
Pero la presencia de Torres de Colom al lado de su esposo no es nueva. Previo a la toma de posesión, ella estuvo presente en reuniones bilaterales con representantes diplomáticos.

En la primera reunión de gabinete en la Casa Presidencial, la esposa del mandatario estuvo sentada junto a Colom y el vicepresidente Rafael Espada, frente a los principales funcionarios de gobierno.

Algunos ministros dijeron que vieron natural esa actitud porque ella desde la época de la campaña dirigía a los secretarios departamentales de la UNE. Junto a su hermana Gloria, designada por el presidente para ser el enlace con los alcaldes, Torres de Colom tenía un importante liderazgo político y sostenía reuniones para coordinar la labor de ese partido a nivel nacional.

Después, el presidente nombró a su esposa para que dirigiera el Consejo de Cohesión Social. Esta decisión tampoco sorprendió a los diputados y activistas de la UNE. Sin embargo, entre la población, ajena a estos círculos de poder, llamó la atención el protagonismo de la esposa del presidente.

Aunque en el Consejo de Cohesión Social ella no tendrá capacidad para ejecutar programas, sí podrá decidir dónde y cómo se invertirán Q2 mil 185.74 millones.

Esta cifra corresponde al presupuesto de inversión del 2008 de los ministerios de Educación y Salud, y las secretarías de Obras Sociales de la Esposa del Presidente, de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia y de Seguridad Alimentaria. Además, se incluyen las asignaciones para los fondos de Desarrollo, Nacional para la Paz y de Desarrollo Indígena.

Torres de Colom también acompañó a su esposo en la reunión de la Asamblea Nacional de Municipalidades, en la que participaron 220 alcaldes, y logró un acercamiento con los jefes ediles de los municipios más pobres.

Apoyo del presidente
Las atribuciones gubernamentales confiadas a Torres de Colom son consideradas “inusuales hasta ahora”, de acuerdo con Raquel Zelaya, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales. “El presidente le concedió este tipo de responsabilidades, y requiere que se tenga mucha claridad de cuál va a ser el papel de ella y su vinculación con el vicepresidente en la coordinación del Consejo de Cohesión Social”, dijo Zelaya.

Según la Constitución, el vicepresidente es el coordinador de la administración pública y los gabinetes.

Según Zelaya, en la historia de Guatemala, Elisa Martínez de Arévalo, esposa de Juan José Arévalo, también desempeñó funciones innovadoras para su época.

“Ella supervisó el funcionamiento de las guarderías infantiles, lo cual fue innovador en su momento”, añadió.

Ana Geidy De Mata, directora de la Escuela de Ciencia Política, de la Universidad de San Carlos, indicó que la Carta Magna define obligaciones específicas para la Vicepresidencia, como la coordinación de ministros y secretarios, por lo que la primera dama debe tener cuidado de no extralimitarse en sus funciones.

No obstante, De Mata expresó que en la sociedad guatemalteca existen prejuicios machistas y discriminatorios cuando se trata de reconocer el liderazgo de una mujer.

Ronaldo Robles, secretario de Comunicación Social de la Presidencia, aseguró que la esposa del mandatario juega un papel importante, como otros actores en esta administración, y que no se ha “extralimitado” en sus actividades.

“Ella es una persona que trabaja, que opina como lo hacemos muchos dentro del gobierno”, explicó Robles.

El funcionario aseguró que en la medida que la administración del presidente Colom cumpla con sus promesas y se pongan en marcha los programas sociales, los comentarios sobre el trabajo de Torres de Colom serán menos.

Labels:




Wednesday, August 13, 2008

Guatemala: Pongamonos de acuerdo - por Manuel Ayau Cordon


Se dice y repite, con ingenuidad sorprendente, que la solución a nuestros problemas depende de lograr consenso sobre la forma de gobernar. Pero aunque se diga con convicción, aplomo y seriedad, simplemente decirlo no resuelve nada. Muchos piensan que la intransigencia de otros es lo que impide lograr consenso. No la de ellos. Otros creen que sería fácil, si los demás optaran por lo que ellos proponen.

¿Habrá algo en que fácilmente nos podamos poner de acuerdo? Yo creo que sí, pero solamente en las normas milenarias que rigen conducta, como respetar la persona y vida ajena, que nadie pueda quitar a otros sus legítimas posesiones; que nadie pueda impunemente usar violencia, fraude o coerción; que las leyes se apliquen a todos por igual, con reciprocidad y sin discriminación. Que la fuerza —pública o privada— no se utilice para subordinar los intereses de unos a los de otros. Todo ello me parece que ya está contenido en la frase atribuida a Confucio (500 años antes de Cristo): No hagas a otros lo que no quieres te hagan a ti: que todos hagan lo que quieran en tanto no violen iguales y recíprocos derechos de otros. Creo que ese acuerdo es el único fácil de lograr, porque todos deseamos ser respetados, y si todos nos respetamos, nada muy malo puede ocurrir.

Al considerar las consecuencias de adicionales acuerdos comienzan los peros de la mayoría, que quisiera ver que todos vivan y hagan como a ellos o a ellas les parece que conviene. Abogan porque en nuestro imperfecto mundo el Gobierno, además de proteger los derechos de las personas, se encargue de dirigir las actividades pacíficas de todos en la ingenua creencia de que lo haría a su particular gusto. No se cuestiona: primero, si será el gusto de otros el que va a prevalecer; segundo, si un gobierno politizado, como por naturaleza es la democracia, es un ente idóneo para esa tarea, dada la extensa complejidad del diario actuar ciudadano y de las limitaciones del conocimiento del ser humano ante la extensa dispersión del conocimiento cuya utilización es necesaria para progresar; tercero, que frente a la incompatibilidad de intereses (no así de derechos) entre los miembros de la sociedad, le es imposible complacer a unos sin afectar a otros. No debemos olvidar que ese anhelado grado de involucramiento del Gobierno en el pastoreo de la vida privada de los ciudadanos es la esencia del totalitarismo.

La tarea de proteger los iguales derechos de las personas (vida, posesiones, contratos, etc.) es de por sí una compleja y extensa actividad en la que suelen fracasar los gobiernos, a pesar de ser la única función en la que es fácil ponernos de acuerdo. Pretender encargarle mayor número de asuntos al Gobierno dificulta lograr acuerdos. Extender el involucramiento del Gobierno a más actividades obliga a emplear más funcionarios y burócratas, y a dotarlos de más extensa autoridad discrecional, con el agravante de que, a medida que crece la burocracia, su nivel de competencia necesariamente disminuye, porque para lograr emplear a un mayor número se tiene que ser menos exigente en sus calificaciones. La combinación de esos factores tiene innumerables consecuencias empobrecedoras, y no deja a las personas en libertad de, pacíficamente, solucionar sus problemas. Adicionalmente, incentiva la corrupción aun en gobiernos totalitarios. El cuidado de nuestros derechos es lo más que se puede lograr.

Labels:




Guatemala: ¿Socialdemocracia, o socialdesgracia? - por Luis Enrique Perez


Si juzgáramos las decisiones, los actos o las obras del gobierno del presidente Álvaro Colom durante sus primeros seis meses, habría que afirmar que ese gobierno no es la socialdemocracia que pretende ser. Es una socialdesgracia, que no tiene el prometido “rostro maya”, ni rostro xinca, garífuna o ladino, sino el cumplido rostro de Ahalmez y Ahaltocob, señores de Xibalbá, obradores de catástrofes.

Es una socialdesgracia que tampoco tiene el prometido “sabor a tortilla”, o sabor a frijol, maíz o arroz, sino el cumplido sabor a una planta venenosa, como la explosiva Ecballium elaterium, o “pepinillo del diablo”.
Un atributo sobresaliente de la socialdesgracia es la persistencia y hasta el incremento de la criminalidad, la cual exhibe jactanciosamente sus proezas de asesinato, secuestro y robo. Cuando era candidato presidencial, Álvaro Colom prometió que combatiría el crimen “con inteligencia”.

Empero, nadie percibe esa inteligencia, como si ella quisiera ocultarse por modestia; pero todos perciben el crimen, como si él quisiera manifestarse por orgullo. Sólo han transcurrido seis meses; pero durante ese tiempo no hay indicio alguno de que la criminalidad se combatirá “con inteligencia”. Tampoco hay indicio alguno de que por lo menos se combatirá “con estupidez”.

Actualmente la socialdesgracia amenaza con una “reforma tributaria”, que es un tosco y ofensivo simulacro de incremento de impuestos. Durante la campaña electoral, el candidato presidencial socialdemócrata Álvaro Colom prometió que no incrementaría los impuestos; pero el presidente Álvaro Colom, convertido ya en socialdesgraciócrata, se obstina en incrementarlos. Es probable que ya no recuerde su promesa, quizá porque la socialdesgracia es amnésica, si es ventajoso que lo sea. O es posible que la recuerde, y admita que jamás estuvo dispuesto a cumplirla, porque el político socialdesgraciócrata tiene el privilegio de la inmoralidad.

La socialdesgracia es excusatoria. Por ejemplo, seis meses no son suficientes ni aun para percibir el comienzo de un mejor gobierno; o el viejo gobierno legó una catástrofe que, con angélica inocencia, el nuevo gobierno ignoraba; o no hay dinero para financiar las extraordinarias obras públicas que, con fecunda fantasía y ausente sentido de la realidad, concibieron los geniales autores del colosal programa del nuevo gobierno. Empero, por ejemplo, para urdir y tramar un incremento de impuestos; o firmar pactos laborales con sindicalistas delictivos, o expandir la actividad criminal de la Policía Nacional Civil, o permitir una próspera corrupción de la administración gubernamental, seis meses han sido suficientes.

Precisamente una semana antes de que Álvaro Colom comenzara a ejercer la Presidencia de la República, una encuesta mostraba que 47% de los ciudadanos esperaba un mejor gobierno. Empero, una encuesta reciente ha mostrado que 87% de los ciudadanos ya no esperan ese mejoramiento. Es un hecho, y no una interpretación, que la socialdemocracia del presidente Colom es realmente socialdesgracia.

Post scriptum. La socialdesgracia que sufrimos es tal, que los pobres mismos están decepcionados del autoproclamado Presidente de los Pobres.

Labels:




Tuesday, July 29, 2008

Guatemala: Is it true what they say about Muso? - by Karen Cancinos


By the time I first heard of Manuel Ayau, whose nickname was “Muso”, I was a girl, a noisy and nosy one indeed. As noisy as any elementary school girl could be, and as nosy as any daughter of some very interested in politics parents could be.

Used to ask everything all the time, it took a short time for me to come to the idea that the so called Muso was a man who represented all that was considered evil by leftists and intellectuals (the world in which I was being raised). He was a wealthy entrepreneur. Besides, he dared to speak with passion about liberty! About liberty, that sacred concept that belonged to us only, advocates of Marxism or whatever related to it!

For liberty was, of course, a concept I’d heard of since I could remember. But I’d been taught to associate it with the French Revolution slogan: liberty only, and always, accompanied by equity and fraternity. So romantic it seemed, so desirable, so unquestionable. I never thought that that Muso people in my surroundings criticized so bitterly was by that time already carrying on with a few friends of his, a project that years later would become more than an alma mater to me: the Universidad Francisco Marroquín. In its classrooms, library and gardens I’d learn to love liberty only after truly studying and therefore understanding it. But still several years had to pass by for that to happen.

It was during those years that I started looking for answers, purpose and knowledge. My search led me to several realms, some simply silly, like the New Age sort of thing, but also to some others very damaging: socialism in its version of strident feminism specifically. You know, that type of feminism that nothing has to do with the Enlightenment women like Mary Wollstonecraft, but the present movement that claims to be feminist when it is nothing more than a manifestation of the Marxism statement of eternal clash between rich and poor, men and women, North and South, blacks and whites, Indians and non Indians, you name it.

The time to go to college arrived when I was involved in the precarious domains mentioned. Due to several circumstances I enrolled in what I despised as “UFM, the university where rich juniors attend”. Today I recall those days and I am thankful: how fortunate I was without knowing it! But it has to be said: by then I wanted so much to dislike Muso. I read his books and many, many more of those great teachers of the past and tried hard to refute them. But how can one smash common sense? It has to be said also that I could be an arrogant leftist, yes, but never lacked intellectual honesty nor respect for what it is bright and noble in human beings. It took some time, several years really, but the moment arrived when I realized that the individual who had made possible such a colossal change in me was an exceptional man.

One good day I met Muso. So this gentleman with a kind grandpa look and a peculiar tie was the greedy monster that had been built in my mind through my childhood and early youth by others’ spiritual shortness. For envy and hatred are the only things that explain how someone with a vision brought to reality as the UFM can be considered a profoundly selfish alien who cares for nothing but himself. How could be a public enemy a person who dedicated so many of his years, and still is channelling all his efforts, to the intellectual growth of others, the young especially?

A man who achieved to gather some of the greatest minds to educate young Guatemalans —Joseph Keckeissen, Armando de la Torre, Rigoberto Juárez-Paz, Francisco Pérez de Antón, Jesús Amurrio (+), Salvador Aguado Andreut (+), among others— should be treated for what he is: a hero. He actually is for we who owe him much more than a beautiful campus and a competitive education. For a conception of existence that celebrates truth and liberty, we are much indebted to him. For the example that his mere life constitutes for us young adults called to take charge of this Latin American countries of ours, we are deeply obliged to his legacy.

It isn’t true, then, what they say about Muso, if “they” are the children of resentment. Every time lesser, in number and conceptual strength they are I gladly report, at least here in Guatemala. But the war is far from being ended: Muso fought the first battles successfully and still is standing firm in the field. But he is not anymore alone with a few friends who joined him 36 years ago to carry on a project that is now my, our, intellectual home. Unyielding we are here, new generations, at the UFM.

For building it for me, for us, Muso, a million thanks.

Labels:




Thursday, July 24, 2008

Guatemala: Solapado Impuesto - por Manuel Ayau Cordon


Todo el país se ha tenido que apretar el cincho, disminuir sus gastos modificando su patrón de consumo, privándose de algunas satisfacciones, abandonando la casa que compraba a plazos, remodelando la vieja, ayudando a algún pariente que se quedó sin trabajo, cambiando de escuela al hijo, postergando el cambio del carro, cerrando algún negocio por falta de clientes y hasta cambiando la dieta familiar.

Pero mientras todos se aprietan el cincho, el gobierno quiere más dinero, más impuestos, y aquellos que confunden “al país” con “el gobierno” insinúan que los que prefieren gastar su propio dinero en sus familias y otras prioridades no son patrióticos. Creen que el gobierno es el Estado, confunden la patria con el gobierno, creen que la gente existe para servir al gobierno y no al revés, el gobierno para servir a la gente.

PETROCARIBE es una forma solapada para aumentar impuestos, porque las personas pagarán el precio de mercado por la gasolina, pero solo 40 por ciento de su costo será destinado a pagar al proveedor, en este caso, Venezuela. El 60 por ciento que le queda al gobierno es un impuesto que el pueblo tendrá que pagar más adelante. Si el gobierno fuese a aplicar ese crédito a sustituir deuda más cara, como dice el Lic. Acisclo Valladares en su reciente columna, sería una sustitución provechosa, pues el país se economizaría la diferencia de intereses. Pero el gobierno ya anunció que solo una pequeña parte la usará para disminuir deuda. La mayor parte la va a emplear en gastos para esta generación de ciudadanos que pagará la generación que viene atrás.

PETROCARIBE se debe analizar estrictamente como un crédito a largo plazo, cuyo destino debe o no justificarlo. Si ese dinero se fuese a invertir en obras de infraestructura que aumenten la presente y futura producción y, por tanto, la capacidad de pago de la generación que lo tendrá que pagar, se podría justificar, de lo contrario, equivale a prestar dinero para el consumo diario, cargándolo a la tarjeta de crédito de los hijos. Equivale a comprometer a nuestros descendientes, porque hoy no pueden opinar, a que sean ellos quienes se aprietan el cincho y consuman menos, para financiar el consumo de hoy.

LA REFORMA FISCAL. El país tendrá poca probabilidad de progresar con el sistema impositivo actual, y menos aún con la reforma ideológica propuesta. Por desesperación, florecerá la economía informal, fuera del alcance de las autoridades. Aumentará el hacinamiento por falta de suficiente construcción de vivienda, los salarios bajarán por falta de demanda de trabajo ante una creciente población, las oportunidades de emigrar cada día se cierran más y la infraestructura queda subordinada al “gasto social” de consumo. Un triste panorama.

Sí hay remedios, pero la remanente ideología empobrecedora impide su implementación. Continúa el afán de redistribución de riqueza, aunque ello empobrezca más a los pobres, porque los ingresos que son distribuibles son, precisamente, los más susceptibles de ser invertidos —siempre que los mismos impuestos no impidan inversiones con retornos competitivos en el país—. No olvidemos que son principalmente las inversiones de capital que aumentan la demanda y salarios de la mano de obra, aumentando además las fuentes de ingresos fiscales. Lástima que aún prevalece la falaz idea de que se puede enriquecer a los pobres empobreciendo a los ricos.

Labels:




Tuesday, July 1, 2008

Opininion: Los Impuestos - por Manuel Ayau Cordon *


Sufre más el consumo del pobre (su salario) debido al impuesto sobre la renta que no paga de lo que sufriría con un moderado impuesto al consumo.

Se acostumbra clasificar los impuestos en directos (a los ingresos) e indirectos (al consumo). Los adjetivos directo e indirecto se refieren al ingreso de la persona y reflejan una curiosidad fiscal de nuestros tiempos. Se supone que los impuestos indirectos, como el IVA, dañan más a los pobres que a los ricos, porque reducen el poder de compra de sus salarios y, en cambio, los impuestos directos como el Impuesto Sobre la Renta exime a los pobres y recae en los de más altos ingresos. Se considera que por tener mayor capacidad de pago es justo que absorban una mayor carga impositiva y no afectar el consumo de los más pobres.

Ese razonamiento suena bien, pero es equivocado porque concentra la atención en el corto plazo y soslaya los efectos más graves y duraderos que afectan la capacidad de consumo; es decir, el salario real de los pobres.

Recordemos que quien gana muy poco consume todos sus ingresos y no ahorra nada. A medida que aumentan sus ingresos, primero aumenta la cantidad y calidad de su consumo, luego se muda a un barrio mejor, pero su capacidad de ahorro sigue siendo muy pequeña. No es hasta cuando su ingreso es bastante mayor a lo que acostumbraba consumir que comienza a ahorrar. Ese ingreso que no se gasta en consumo es la fuente de capital para todas las nuevas inversiones. Mientras más alto es su ingreso, mayor será su ahorro y si su ingreso está sujeto a un impuesto, primero sacrificará el ahorro y después el consumo.

Entonces vemos que un impuesto aplicado a altos ingresos se paga sacrificando el ahorro, no el consumo y, por lo tanto, sería más exacto llamar el impuesto sobre la renta un impuesto a la capitalización del país porque quienes lo pagan reducen su capital y no su consumo.

A fin de cuentas, el nivel de salarios lo determina la demanda y la oferta de servicios laborales. Y, como solamente el capital demanda mano de obra, si hay menos ahorros (menos capital) más bajos serán los salarios porque cae la demanda de mano de obra. La consecuencia del impuesto la sufren quienes ven su capacidad de consumo reducida por ese impuesto, debido a que su salario real se verá reducido por el impuesto a los ingresos capitalizables. A esto hay que agregar el hecho, poco comprendido y menos apreciado, que otra función del capital es aumentar la productividad del trabajo, lo cual logra aumentar salarios sin aumentar costos ni precios.

Debido a que el capital se invierte para obtener un rendimiento, ponerle un impuesto al rendimiento tiene el doble efecto de reducir la disponibilidad de inversiones y también el incentivo para realizar nuevas inversiones. Ambos efectos disminuyen la demanda de trabajo y en consecuencia disminuyen los salarios en mayor cuantía de lo que sería con un impuesto al consumo. Y allí descubrimos una cruel ironía: sufre más el consumo del pobre (su salario) debido al impuesto sobre la renta que no paga de lo que sufriría con un moderado impuesto al consumo.

Por último, los ingresos fiscales forman parte del pastel de la producción. Para aumentar el tamaño del pastel y también los ingresos fiscales hace falta más inversión de capital.

* Rector emeritus, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala.

Labels: ,




Tuesday, June 10, 2008

Guatemala: Leftist thinking left off the syllabus - by Marla Dickerson


Leftist ideology may be gaining ground in Latin America. But it will never set foot on the manicured lawns of Francisco Marroquin University.

For nearly 40 years, this private college has been a citadel of laissez-faire economics. Here, banners quoting "The Wealth of Nations" author Adam Smith -- he of the powdered wig and invisible hand -- flutter over the campus food court.

Every undergraduate, regardless of major, must study market economics and the philosophy of individual rights embraced by the U.S. founding fathers, including "life, liberty and the pursuit of happiness."

A sculpture commemorating Ayn Rand's "Atlas Shrugged" is affixed to the school of business. Students celebrated the novel's 50th anniversary last year with an essay contest. The $200 cash prize reinforced the book's message that society should reward capitalist go-getters who create wealth and jobs, not punish them with taxes and regulations.

"The poor are not poor just because others are rich," said Manuel Francisco Ayau Cordon, a feisty octogenarian businessman, staunch anti-communist and founder of the school. "It's not a zero-sum game."

Welcome to Guatemala's Libertarian U. Ayau opened the college in 1972, fed up with what he viewed as the "socialist" instruction being imparted at San Carlos University of Guatemala, the nation's largest institution of higher learning. He named the new school for a colonial-era priest who worked to liberate native Guatemalans from exploitation by Spanish overlords.

Ayau believed universities should stay out of politics and "place themselves beyond the conflicts of their time." Easier said than done, considering that at the time, Guatemala was under military rule and in the midst of a civil war.

A CIA-backed coup in 1954 had toppled the country's democratically elected president, Jacobo Arbenz Guzman. His proposal to redistribute unoccupied land to peasants infuriated the nation's largest landowner, U.S.-based United Fruit Co., and stoked fears in Washington that Guatemala would become a Soviet satellite. Arbenz's ouster unleashed a bloody internal conflict that lasted nearly four decades.

Whereas San Carlos University actively aided leftist guerrillas, Francisco Marroquin preached the sanctity of private property rights and the rule of law. The cheeky Ayau chose red as the school's official color "on the theory that it had been expropriated by the communists and we shouldn't cede them exclusivity." He wore a bulletproof vest under his academic gown at the first graduation ceremony.

Tensions have mellowed since peace accords were signed in 1996. The same cannot be said of Ayau, whose nicknames include "the curmudgeon" and "Muso," short for the Italian dictator Benito Mussolini. His once-ragtag school now ranks among the finest in Central America. And he continues to irritate diverse factions of this impoverished nation with his unshakable faith in free markets, personal liberty, small government and his insistence on "no privileges for anybody."

Some leftists deride him as a lackey of the ruling classes, dishing up neo-liberal dogma to rich kids in a nation where a few powerful families still call most of the shots. Conservative elites chafe at his op-ed harangues about their cozy oligopolies and government protections.

Ayau delights at the potshots coming his way from both ends of the political spectrum: They signal that someone is listening.

"Ideas are powerful," he crowed recently, showing a visitor an auditorium named for the late American free-market economist Milton Friedman. "We're making progress."

Ayau's unflagging passions have turned Guatemala into an unlikely whistle-stop for all manner of capitalist luminaries.

Friedman, the University of Chicago economist, was one of four Nobel laureates in economics to have lectured at Francisco Marroquin. The school has bestowed honorary doctorates on billionaire publisher Steve Forbes and T.J. Rogers, the swashbuckling chief executive of Cypress Semiconductor Corp.

John Stossel, co-anchor of ABC News' "20/20," was honored this year on campus, as much for his ideology as his Emmy awards. An avowed libertarian, Stossel got a warm reception for his discourse against government regulation.

"We celebrate the message that this university teaches because economic freedom makes everybody's life better," Stossel said to rousing applause.

No matter that Francisco Marroquin has made little headway in its own backyard.

Today, more than half of Guatemala's population of 13 million lives in poverty. Namibia and Botswana rank higher than Guatemala on the Heritage Foundation's Index of Economic Freedom. Guatemala is one of the most corrupt nations in the hemisphere, according to Transparency International, a nongovernmental organization. Land ownership is concentrated in few hands. Key industries such as sugar are controlled by powerful oligopolies that saddle poor consumers with high prices.

"They are insatiable," Ayau said.

Still, Ayau points to a few small victories. Francisco Marroquin graduates were among the key architects of the 1996 deregulation of Guatemala's telecommunications industry. The country now boasts a competitive sector with some of the lowest rates in Latin America. About three-quarters of the population have mobile phones.

Francisco Marroquin "is like this little gem in the middle of this region," said Donald Boudreaux, a George Mason University economist who has lectured at the university. "It has a sterling reputation."

How a small Guatemalan college became the darling of free-market circles has everything to do with Ayau, a charmingly abrasive dynamo who looks nowhere near his 82 years of age.

Born into a middle-class family in Guatemala, Ayau spent much of his youth in the United States, where his mother moved for a time after his father's death. He attended Catholic high school in Belmont, Calif., then headed to the University of Toronto, where he studied chemical engineering.

He dropped out after reading Rand's "Fountainhead." The novel's protagonist, Howard Roark, is expelled from architecture school after refusing to conform to its tired standards.

"I realized when I read Rand . . . that I was starting out my life all wrong," Ayau said. He said he concluded that "I have to study something that I like, otherwise I'll never be any good."

Ayau eventually earned a mechanical engineering degree at Louisiana State University and returned to Guatemala to work in the family's industrial gas firm. He joined a business council that lobbied the government on various issues. But favors granted to specific people and industries didn't make Guatemala grow any faster. Ayau wondered what role the state should play to ensure that everyone had a crack at prosperity.

So he set out to teach himself economics. One of the first books on his list was "The Affluent Society," a 1958 bestseller by Harvard economist John Kenneth Galbraith. A longtime Democratic Party advisor, Galbraith believed that government spending on healthcare, education, infrastructure and anti-poverty programs was essential to society's well-being. Galbraith wrote that "wealth is the relentless enemy of understanding."

Ayau wasn't persuaded. "I read the first two pages and I said, 'This guy is nuts!' " he recalled.

He later picked up a pamphlet by Ludwig von Mises, a member of the so-called Austrian School of economics. Considered one of the fathers of modern libertarianism, Mises abhorred state intervention in the economy. He believed that open markets, individual choice, private property and the rule of law were the means to a prosperous society.

Something clicked. Ayau read everything he could find by Mises, Friedrich Hayek and other Austrian School economists. He started a small discussion group among some Guatemalan friends and eventually traveled to New York to attend lectures at the Foundation for Economic Education, a free-market think tank. Through contacts there he met Mises and others whose works he'd been reading. At Ayau's urging, several traveled to Guatemala to speak to his tiny band of free marketeers, who by now were calling themselves the Center for Economic and Social Studies.

The center published pamphlets, wrote newspaper op-ed pieces and held seminars. But the group concluded that young people were the key to change. They would start a private university teaching natural law and free-market economics.

They founded Francisco Marroquin in 1971 and began classes a year later with 40 students in a rented house.

Enrollment is now at 2,700, and the university offers 18 degree programs, including journalism, architecture and medicine, on a beautiful, modern campus.

All students speak English. Entrance requirements are stiff. So is tuition. At $8,000 a year for some programs (more than three times the annual gross national per capita income), it's the priciest university in Guatemala. University President Giancarlo Ibarguen said the sum was justified by the good job offers graduates receive.

There are no sports teams and no affirmative action in hiring or admissions. Instructors can forget about tenure; there is none. Ditto for the protests and sit-ins that are common in public universities in Latin America. If Francisco Marroquin students are unhappy with the product they're getting, they're free to take their business elsewhere.

"If you don't like Macy's, you go to Gimbels," Ayau said.

Critics scoff at the so-called House of Freedom, as Francisco Marroquin likes to refer to itself.

"What they sell is discipline . . . a uniformity of thought that easily translates into dogma so that students graduate from campus believing that they are unique possessors of truth," said Mario Roberto Morales, a respected Guatemalan writer and intellectual.

"The truth is that the university exists to indoctrinate the children of the oligarchs."

Andrea Gandara, a 24-year-old political science major, begs to differ. The daughter of middle-class parents, she said her instructors had been consistent in their criticism of both mercantilism and socialism.

Gandara said she wanted to take what she has learned at Francisco Marroquin and communicate it to a wider audience, particularly the millions of low-income Guatemalans that she said elites had written off as ignorant and easily manipulated by socialist rhetoric. Her career goal: president of Guatemala.

"People aren't dumb. They want to make more money. They want to have more opportunities," she said. "Here we criticize capitalism, but we don't even know what it is. . . . I want to be part of a movement to change their minds."

Labels: ,




Wednesday, May 28, 2008

Guatemala: Muso on my mind - por Maria Blanco

Cuando el pasado viernes un amigo suyo recordó esta anécdota, le tembló la barbilla. Se levantó por la mañana. Miró por la ventana, se volvió hacia su amigo y le preguntó: "¿No es éste un buen día para morir?" El día anterior habían recibido una amenaza de muerte del gobierno marxista leninista que regía Guatemala, su tierra.

Manuel Ayau, por suerte, salió de aquella, y de muchas más. Inexplicablemente, además de fundar y dirigir la Bolsa de Guatemala (lejos de la garra estatal), creó en los años setenta una universidad liberal y privada: la Francisco Marroquín, un punto de referencia en el mundo de la enseñanza liberal hispanohablante de nuestros días. No dijo el profesor Ayau que entre 1954 y 1982 se sucedieron una serie de gobiernos militares liberticidas en Guatemala que se cobraron unas 80.000 vidas, y que bajo el Gobierno de Ríos Montt, en un solo año, el de 1982, 15.000 guatemaltecos fueron asesinados, unos 70.000 huyeron del país y unos 500.000 ciudadanos se tiraron al monte, huyendo de la represión. Así que tenía motivos para formularse esa pregunta retórica (al fin y al cabo, cualquier día es bueno para morir) ante una amenaza de un Gobierno como el que regía su país.

A pesar de los malos momentos, de las persecuciones y del desánimo, siempre creyó en sus principios liberales. Liberales sin apellidos. Simplemente la defensa de la libertad de cada cual. Muso, como le llaman sus amigos, explicaba con una sencillez aplastante que la solución a la pobreza es la defensa de la vida, de la propiedad privada y de los contratos. Y que para asegurar una buena enseñanza a nuestros niños lo que hay que hacer es defender la vida, la propiedad privada y los contratos. Y para sacar a un país de las garras del marxismo leninismo sin pasar por una dictadura lo que hay que hacer es... efectivamente, defender la vida, la propiedad privada y los contratos. Cuando un hombre con su valor, con su experiencia y su sabiduría lo repite tantas veces, a lo mejor es que hay que hacerle caso.

Lo decía, además, en el homenaje que el Instituto Juan de Mariana le ofreció el pasado viernes en la II Cena de la Libertad. Ese fue el mensaje que nos dejó. Ese, y su nuevo proyecto, la reforma constitucional como instrumento para avanzar hacia una sociedad más libre. Hablaba de él con la ilusión de un principiante, que sabe que tal vez no salga adelante pero, como decimos por aquí, "que nos quiten lo bailao", que algo aprenderá la gente, alguna lección quedará en la mente de alguien.

De todos los amigos guatemaltecos a los que he conocido la pasada semana con ocasión de este merecido homenaje a Manuel Ayau, me quedo con la sonrisa amable, las ganas, la disponibilidad, la predisposición a recibir ideas, mentes, formas de trabajar.... Y la libertad sin apellidos que desprenden todos ellos. Sin apellidos tiránicos que atan a una definición sesgada. Libertad a secas, sin pegatina electoralista, sin número de votos detrás, sin oportunismo ni consigna de partido... simple libertad de pensamiento, expresión, reunión y acción.

Mi reflexión a posteriori es, precisamente, qué nos impide a nosotros, españoles, tan europeos, modernos y demócratas, entender ese concepto de libertad individual, que no admite sectas, ni etiquetas, ni pureza de sangre. Y creo que, probablemente, es la falta de humildad. En algún momento de la conversación con Giancarlo Ibargüen, actual rector de la Universidad Francisco Marroquín, o con el propio Manuel Ayau, pensaba qué pasaría si tratara de explicarles la cantidad de sectas, grupos, grupúsculos, secciones, ramales, caminos de cabras y demás variantes del liberalismo patrio. Imposible. Me sentía completamente incapaz, y la tarea en sí, profundamente ridícula. Como lo es el empeño en ser el auténtico liberal, el más liberal, el liberal de pata negra... ¿defiende usted la vida, la propiedad y los contratos, no como entelequia distante que se aprende en los libros, sino como forma de vida? Entonces podemos hablar.

"Muso no es un milagro. Es la prueba de que la libertad individual funciona." Así lo expresó Carlos Rodríguez Braun en su breve pero intensa y emocionada presentación del Premio Juan de Mariana 2008. La ovación larga y cerrada, con los 170 que compartíamos el Salón Real del Casino de Madrid en pie, sirve como una mínima muestra del respeto y la admiración que merece este hombre. Un ejemplo para cualquier liberal de bien.

Labels: