Guatemala: Petro-hipocresias - por Jose Raul Gonzalez Merlo

¿A qué Hugo Chávez agradecemos su generosa y “solidaria” iniciativa de Petrocaribe? ¿Al que nos ofrece 25 años para pagar la mitad de la factura petrolera, al uno por ciento de interés anual, o al que promueve que los países productores de petróleo reduzcan su producción para mantener el precio del crudo por encima de los cien dólares el barril? Es hora de denunciar la hipocresía detrás de Petrocaribe.
En junio de 2005, cuando el precio del petróleo rondaba los 55 dólares el barril, Chávez promovió Petrocaribe como una “iniciativa solidaria” en contra de la “especulación” y a favor de los países de la región que quisieran adherirse. El financiamiento barato ha sido una tentación difícil de rechazar por parte de gobernantes que gastarán pero no tendrán que pagar la deuda, sino que la heredarán a futuras generaciones.
Tres años más tarde, el precio del petróleo superó los 140 dólares el barril, y ahora muestra una tendencia a bajar de cien dólares. Ante esto, el cartel de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) debate cortar la producción para motivar una nueva alza. Venezuela es un orgulloso y activo miembro de dicho cartel, que tiene como propósito fundamental coordinar la producción de sus miembros de tal manera que se pueda manipular (hacia arriba) el precio internacional del petróleo.
¿Qué puede tener de “solidario” el hecho de que Chávez esté promoviendo un recorte en la producción global de petróleo, para detener la caída en su precio y ocasionar una nueva alza? La verdad es que nada. Sin embargo, los simpatizantes incondicionales de Chávez y su “socialismo del siglo XXI” lo siguen considerando como un gobernante cuya generosidad, expresada en Petrocaribe, ayudará no solo a la causa mencionada sino a aliviar la pobreza de la región. Chávez es un gran manipulador de la opinión pública.
Hace cinco años, el precio del petróleo rondaba los 30 dólares por barril. Si Chávez, de verdad, hubiera estado interesado en la pobreza que causaría y ha causado una multiplicación por cuatro del precio de los combustibles, no hubiera creado Petrocaribe. En su lugar, mejor hubiera cabildeado ante la OPEP para que la producción global de petróleo aumentara más rápido y el precio no creciera tanto. Peor aún, ahora provoca una crisis con los EUA, para llevar el precio a 200 dólares por barril.
La realidad es que Chávez necesita los multibillonarios ingresos para financiar la expansión de su “socialismo del siglo XXI”. Claro está, a costa del hambre y pobreza que, por acción u omisión, ha ocasionado desde su silla en la OPEP. ¿Petrocaribe? ¿Solidaridad? Más bien Petro-hipocresías de un déspota ambicioso e indiferente ante el sufrimiento que ha causado y seguirá causando a los más pobres.
Labels: Guatemala














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