LA NACION (Enero 22, 1999) derechos reservados
Inesperado plan de asociación monetaria con EE.UU.
Proponen la dolarización total
El presidente del Banco Central, Pedro Pou, presentó ayer
en una conferencia de prensa los detalles de un plan para dolarizar totalmente
la economía argentina.
Propuso un tratado de asociación monetaria con Estados Unidos,
que eliminaría -según Pou- cualquier expectativa de devaluación
en la Argentina, a la vez que ahuyentaría los temores sobre el pago
de las obligaciones con los organismos de crédito internacional.
"No se logró una total credibilidad en la convertibilidad", señaló
Pou, quien precisó que a pesar de siete años de estabilidad,
la historia económica de la Argentina hace que cada vez que hay
una crisis internacional, se ponga en duda la política monetaria
del país.
El tratado sería un acuerdo bilateral entre la Argentina y los
Estados Unidos, que debería contar con la anuencia de los congresos
de ambos países.
"Ahora tenemos unos próceres en los billetes; pasaríamos
a tener otros", dijo Pou.
Un cable de la agencia Reuters dijo que el FMI consideró que
la idea es "interesante", pero que EE.UU. reaccionó con frialdad.
Economía
Proponen adoptar el dólar como moneda
Plan: para eliminar el riesgo de devaluación;se instrumentaría
en dos o tres años y debería pasar primero por el Congreso
de la Argentina y el de EE.UU.
El presidente del Banco Central, Pedro Pou, presentó ayer los
detalles del Tratado de Asociación Monetaria, "un plan para profundizar
la convertibilidad" que significaría la dolarización de la
economía argentina. La propuesta es reemplazar el peso argentino
por el dólar estadounidense como moneda legal, con lo cual se elimina
el riesgo de devaluación, habría una rápida convergencia
de la tasa de interés argentina con la de los Estados Unidos y no
habría volatilidad en el spread (sobretasa por riesgo país),
lo cual reducirá los servicios de la deuda pública.
Con la adopción del plan, ya no "estaríamos expuestos
a la permanente duda", aseguró Pou. También precisó
que "siendo conservadores" se daría un crecimiento de entre el 5
y 6% del producto bruto interno, y un aumento de la inversión de
entre el 24 y el 27 por ciento. Primero se trata de firmar un tratado bilateral
con EE.UU, con jerarquía constitucional (para lo cual debería
contar primero con la aprobación de los dos Congresos) al que luego
se podrían sumar otros países de América latina, hasta
llegar a la Unión Monetaria Americana.
La conferencia de Pou se dio en medio de una semana caliente en la que
Brasil estrenó la libre flotación del real frente al dólar
para tratar de frenar la fuga de capitales, y en la que los ojos de todos
los inversores se fijaron en la Argentina, pensando si será la próxima
víctima del efecto caipirinha.
"No se trata de una medida coyuntural, ni a corto plazo. No responde
para nada a la situación de Brasil", intentó convencer el
funcionario. Pou señaló que las conversaciones con los Estados
Unidos respecto de este tema se iniciaron en julio del año pasado
y que se profundizaron en septiembre, durante la última asamblea
del Fondo Monetario Internacional (FMI). "No se logró una total
credibilidad en la convertibilidad", dijo Pou, debido a la experiencia
económica de los últimos 30 años, y consecuentemente
en cualquier crisis internacional se habla de una eventual devaluación
del peso.
"Hay un informe de Morgan Stanley de ayer que dice que la Argentina
probablemente se vería obligada a devaluar después de la
crisis en Brasil, cosa que es ridícula", señaló Pedro
Pou. "En el mundo se está viendo la ventaja de tener un grupo de
monedas fuertes: el yen, el euro y el dólar. Dentro de cada zona
de influencia los países deberían tener una mayor interrelación
entre sí", dijo Pou. Y a la Argentina, le toca el dólar.
"La moneda es algo que requiere confianza y que en siete años
de convertibilidad no hemos logrado", señaló el funcionario.
"No hay contratos en pesos a más de tres años", señaló
Pou al ser consultado sobre los efectos que el plan tendría sobre
créditos, contratos de alquiler y demás.
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