LA UNICA VERDAD ES LA REALIDAD
Por Gustavo Lazzari
3 de junio de 2002
Insólita conmoción causaron las declaraciones del Presidente de Uruguay Jorge Battle referentes a la Argentina. En un reportaje a la agencia Bloomberg, el Presidente Battle manifestó, al referirse a la política argentina, que son “una banda de ladrones del primero al último”, que “Duhalde no tiene apoyo político y no sabe adonde va” y que “el idioma que hablan no se escucha en ningún lado del mundo”, entre las declaraciones mas salientes.
Como sucede cada vez mas a menudo, los argentinos aprovechamos cualquier viento foráneo para asignar culpas, olvidar penas y desviar la búsqueda de soluciones. El resentimiento que brotó en muchos argentinos, en medios de comunicación y en algunos dirigentes políticos, es una clara demostración de la mas profunda adversión a lo extranjero. Esta insólita reacción tribal está perturbando la visión de la argentina, pues solo las sociedades tribales culpan a la lluvia, al viento y a los temibles dioses por todas las penurias que la improductividad provoca.
En Argentina, desde las autoridades hasta los políticos y muchos analistas profesionales suelen alternar en el destino de nuestras acusaciones. Quizás el favorito sea el Fondo Monetario Internacional, pero también, durante muchos años, fueron la sinarquía, el sionismo, los masones, los Estados Unidos, los soviéticos, los banqueros internacionales, los “mercados”, y ahora... el presidente uruguayo!
Es mas fácil cuestionar desde la soberbia las palabras del Presidente Jorge Battle sin mediar en su contenido. De pronto, las radios y los programas de TV se vieron invadidos de expertos en protocolo, relaciones internacionales y geoestrategia. Nuevamente “pateamos la pelota bien lejos” para evitar la discusión y solución de nuestros males entre los cuales se encuentra casi en primer lugar la corrupción y la falta de rumbo, males a los que se refirió el presidente uruguayo Jorge Battle.
Poco importa si las declaraciones responden a la mas estricta y afrancesada diplomacia y sólo debemos preocuparnos por su estricta veracidad. Y lo cierto es que la Argentina figura en los puestos mas bajos en los índices de transparencia, cada vez mas lejos en los índices de libertad económica y desde hace 57 años todos los gobiernos remueven y/o acusan a los miembros de la Corte Suprema a efectos de manipular el poder judicial desde el Poder Ejecutivo, sin duda el mas terrible de los atropellos y el colmo de la corrupción.
Gustavo Lazzari es Director de Investigaciones de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre www.atlas.org.ar