Uruguay da plazo razonable al embajador de Cuba para irse
El sub secretario de Relaciones Exteriores, Guillermo Valles, se reunió hoy con el embajador cubano, José Álvarez Portela, a quien le informó sobre la decisión del gobierno de romper relaciones con su país y de declararlo persona no grata.
"Hemos comunicado al embajador de la República de Cuba de la decisión del gobierno uruguayo de declararlo persona no grata (...) (Por otra parte, se le comunicó que) Enrique Estrázulas ha cesado definitivamente su función como jefe de misión de la embajada de Uruguay en La Habana ", precisó Valles.
Valles dijo que el gobierno dio "un plazo razonable" -sin fecha- a Álvarez para que se retire de Montevideo ya que el diplomático es a su vez representante de Cuba ante la ALADI -con sede en Uruguay-.
Durante ese plazo -sin determinar- mantendrá las inmunidades y garantías correspondientes a su calidad diplomática. Además, anunció que Uruguay reforzó la seguridad para la residencia y funcionarios de la embajada cubana.
Por su parte, Álvarez pidió protección policial y dijo que si bien no le teme a nadie " en este país pululan por las calles torturadores y asesinos".
Valles afirmó que "hemos recibido por parte del espectro político, así como por otras naciones que no detallaré, el apoyo por esta decisión" de romper relaciones con Cuba.
El jerarca uruguayo de RREE explicó que la ruptura de relaciones diplomáticas, que definió como "la inexistencia de vínculos oficiales formales entre los Estados", es un proceso, en este caso "irreversible", en el que apenas se dio el primer paso.
Las relaciones se mantendrán interrumpidas "hasta que ambos Estados decidan el restablecimiento de común acuerdo", y el eventual envío de un nuevo embajador de Cuba ante la ALADI "se estudiará en el momento", dijo Valles.
Inicioo del fin
El gobierno inició el camino de la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba luego que el presidente de ese país, Fidel Castro, calificara al mandatario uruguayo, Jorge Batlle, como un "trasnochado y abyecto Judas" por impulsar en la ONU una declaración sobre los derechos humanos en la isla contraria a los intereses cubanos.
Al conocer la decisión anoche, Castro formuló nuevos agravios contra Batlle. "Nadie se acordará dentro de ocho o 10 años...¿cómo se llama?", preguntó a través de un canal de televisión. Agregó que el presidente uruguayo" es un individuo lacayo y traidor".
Reacción política
Minutos después de la conferencia de prensa en la que Batlle anunció el inicio del camino hacia la ruptura, el senador socialista Reinaldo Gargano (presidente de la comisión de Relaciones Internacionales del Senado) sostuvo que el quiebre de relaciones "es producto de un acto no improvisado". Dijo que significa "un hecho desgraciado y lamentable".
En cambio, desde filas del Foro Batllista el senador Yamandú Fau consideró que Castro precipitó la crisis al no rectificar anteriores insultos. Su canciller había calificado al gobierno uruguayo de "genuflexo y servil" respecto a Estados Unidos por impulsar en la comisión de derechos humanos un texto que pide a Castro que acepte un observador para verificar la situación de los derechos humanos en la isla.
Por su parte, el senador herrerista Guillermo García Costa dijo que al presidente y al país " no se los puede insultar gratuitamente". Consideró que es "un asunto de dignidad nacional".
El mandatario uruguayo consideró anoche que "el clima de respeto" es "esencial para que las relaciones entre Estados se mantengan estables".
"Cuando las relaciones se colocan en una situación de agresión y agravio, se genera un distanciamiento que es inexorable", agregó.
Dijo que las expresiones proferidas por el gobierno cubano "fueron subiendo de tono". El lunes Castro se refirió a Batlle como "el trasnochado y abyecto Judas que preside en Uruguay".
Aguas agitadas
El conflicto entre ambos países se desató cuando el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, calificó de "servil" y "genuflexo" a Uruguay ante Estados Unidos, luego que trascendió que Uruguay iba a promover una resolución sobre Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. La resolución fue aprobada el pasado viernes en Ginebra por 23 votos a favor, 21 en contra y nueve abstenciones.
Castro dijo que el mismo día en que "aquel infame proyecto fue presentado por ellos", había salido un avión hacia Uruguay con 200.000 vacunas donadas por Cuba. Las vacunas contra la meningitis B también desataron una polémica, mientas que el gobierno de la isla insistió en que eran una donación, la administración de Batlle dijo que descontaría el valor de las vacunas de la deuda que Cuba mantiene con Uruguay.
"Estamos dispuestos a discutir la deuda cuando quieran -señaló- pero nadie nos puede imponer que esa donación es para pagarla. Jamás pagaríamos con nuestras reservas de vacunas", sostuvo Fidel Castro.
Source: http://www.observa.com.uy/observa/home/home.asp
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