La economía apuesta al acuerdo con EE.UU.
El TLC es el gran objetivo
El Salvador y el resto de países de la región tienen sus esperanzas puestas en la firma de un TLC con EE.UU. Con éste no solo incentivarían las exportaciones, sino también el crecimiento de la economía
Las máximas expectativas de la economía salvadoreña giran en torno de los beneficios que traerá el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
En la preparación de las negociaciones -que se iniciarían a finales de año- está dedicando buena parte de sus esfuerzos el aparato estatal, al tiempo que la empresa privada se encuentra en acelerado proceso de estudio de cómo aprovechar las nuevas oportunidades que se abrirán en el mercado estadounidense.
El Senado de Estados Unidos aprobó el 1 de agosto la Autoridad de Promoción Comercial (TPA), con 64 votos a favor y 34 en contra, herramienta que faculta al gobierno de Estados Unidos para negociar acuerdos comerciales con otros países. Centroamérica esperaba la ley para formalizar las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC).
El presidente George Bush firmó, el 6 de agosto, la TPA, para dar paso a la promulgación o vigencia de la misma, partir de esa fecha. La TPA no había sido autorizada a ningún presidente estadounidense, desde hace quince años.
El pasado 26 de agosto, Robert Zoellick, jefe de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (Ustr), presentó al Congreso los objetivos para negociar el TLC con Centroamérica y, a la vez, le solicitó la creación de un grupo de supervisión, para que revise el proceso de consulta entre el Ejecutivo y Legislativo.
Luego, a principios de septiembre, Zoellick solicitó un estudio de impacto e las referidas negociaciones, a la Comisión de Comercio Internacional (Usitc).
A su turno, en su fase de preparación, los ministros de Comercio de Centroamérica (Comieco) se reunieron el 24 de agosto, para definir la estrategia de negociación que emplearán con Estados Unidos. El nuevo paso en la marcha hacia el TLC lo darán los viceministros, en la reunión que sostendrán desde mañana en Washington, con representantes de la Ustr.
Otros
Además del tema comercial, otras dos tareas tienen ocupado al Ejecutivo.
El primero de ellos es el tema del próximo debate legislativo, el cual es ya del dominio público: el presupuesto general del 2003, que presentará este mes el Ministerio de Hacienda.
Aunque ya se conoce que el monto será de $2,742.8 millones, lo cual equivale a un incremento de 9.5% con respecto al que está en ejecución, lo que aún no se sabe es la cantidad de deuda que tendrá que contratar el Gobierno para financiar el presupuesto.
Este punto es especialmente espinoso porque el partido de oposición siempre se ha mostrado reacio a dar sus votos para que el país contraiga más deuda, por lo que los diputados de ARENA tienen que salir a negociar y a hacer componendas políticas para conseguir los votos que garanticen la aprobación del plan de gastos y su financiamiento.
Un punto a favor del Ejecutivo, que servirá para convencer a los legisladores de oposición, es la estrategia con la que está formulado el presupuesto: racionalización de gastos e incremento del ahorro corriente.
Para ello, el Ministerio de Hacienda ya le comunicó al Parlamento, mediante el documento "Política presupuestaria 2003", que las plazas públicas estarán congeladas y que no habrá incremento de los salarios públicos.
En la región
El segundo tema en el que el país está embarcado a fondo es la integración centroamericana.
En esta materia, el país está trabajando para eliminar las trabas al comercio regional, ya que según el "Plan de acción de los Presidentes", al final de este año ya no tiene que haber ningún obstáculo para el libre intercambio de bienes y servicios.
Otro componente de los planes integracionistas es la unión aduanera. Este proyecto ha avanzado mucho en la región, ya que todas las aduanas fronterizas, salvo las de Costa Rica, por ser el país que recién se incorpora al proceso, se han convertido en yuxtapuestas -que albergan a oficiales aduaneros de dos o más países-.
También las aduanas de los puertos y las limítrofes con la región funcionan como periféricas, es decir que todos los países están obligados a establecer oficinas en ellas para controlar mejor el tráfico comercial.
Hasta la fecha, solo El Salvador ha abierto oficinas en todas las aduanas de la región, desde Tecún Umán, en México, hasta Guasaule en Costa Rica.
Exportaciones en un mal año
El 2002 no ha sido nada bueno para el sector exportador, que al cierre de julio muestra un crecimiento de sólo el 0.5 por ciento con respecto a igual mes de 2001.
Las exportaciones totales durante los primeros siete meses del año ascendieron a $1,718.2 millones, de acuerdo con los registros del Banco Central de Reserva.
Las exportaciones tradicionales muestran el peor comportamiento con una caída del 30%, reflejo del bajo nivel de los precios internacionales de café y azúcar.
Con respecto a las exportaciones de productos no tradicionales, crecieron sólo 3.1%, alcanzando los $607.1 millones de enero a julio.
En el sector de las importaciones, los resultados de los primeros siete meses muestran una disminución de 0.7%.
La caída de las exportaciones compensa, para efectos de la balanza comercial, el bajo aumento de las exportaciones, de tal manera que el déficit se redujo en 2.5%.
Fuente: www.elsalvador.com
|