Weekly Latin American
News Report by e-mail

Unsubscribe here

Subscribe to USA News Report feed
Subscribe to Latin American News feed
HACER in Facebook
HACER in Youtube
HACER in Twitter


Home
Who We Are
Directions to HACER
Contact Us



Weekly News Report & Columnist Project

HACER in the News

Non-Immigrant Work Program

Juan Bautista Alberdi Award

The Economic Transformation of Chile

Latin American Public Policy Experts Guide

HACER Advisor of the Institute for the Mexicans Abroad

HACER Book Store

Support HACER today!


  - Policy Issues
  - Online Library
  - Latin Newspapers
  - Latin BLOGS NEW!!
  - TV & Radio Links
  - Magazines Links
  - Events Calendar & Media Archive
  - Articles Archive
  - Management Tools for Think Tanks
  - Recommended Links


Recommended Books:

by Manuel F. Ayau CordonManuel F. Ayau Cordon


 





¿Terrorismo económico?

Luego del paso de los miembros del equipo económico de la administración Uribe por el Congreso, algunos miembros de esta institución expresaron su inconformismo por el "pesimismo" de los informes sobre la gravedad de la situación en la economía colombiana, y llegaron al punto de tildar de "terrorismo económico" tales afirmaciones. Sin embargo, no solo la posición de los congresistas es totalmente equivocada sino que, además, es una de las causas de la actual crisis de las finanzas públicas.

En efecto, el Ministro de Hacienda, Roberto Jungito, fue muy claro en su exposición de la situación actual de las finanzas del gobierno nacional: el déficit fiscal para este año será mucho mayor que lo planeado, ya que será imposible que este sea de 2,6% del PIB como se esperaba, sino que alcanzará la cifra del 3,5% del Producto Interno Bruto. De esta manera, el "hueco" fiscal para este año llegará al orden de $6,5 billones, el cual se explica en gran medida por una disminución esperada de 2 billones de pesos en ingresos tributarios. Así, el 2002 será el primer año en el que Colombia incumpla la meta de déficit fiscal pactada con el FMI. Lo que obligará al gobierno ha buscar una negociación que acepte esta nueva cifra de desequilibrio en las finanzas públicas.

Ahora bien, lo que el Ministro de Hacienda hizo no se debe considerar como terrorismo económico ni como pesimismo, sino como lo que en verdad es: realismo. La situación es difícil, al punto que si bien una buena parte del presupuesto para el año 2003 ya se encuentra prefinanciada, por la administración anterior, aún restan algunos billones y, dada la critica situación de la economía, es posible que tales recursos no se puedan conseguir. Si esto llegara a ocurrir, la solución tendrá que ser un nuevo recorte en gastos de inversión ya que este es, al parecer, el único rubro del presupuesto que da margen de acción al gobierno. Y aún queda el tema de la financiación del presupuesto del año 2004.

Es claro que el informe del Ministro Jungito y el grave estado de las finanzas estatales tendrán un impacto negativo sobre las expectativas de los distintos agentes económicos, pero no haber presentado las cifras sería más grave aún, ya que en este caso no es correcto pecar por exceso. Si se mantiene la meta oficial de déficit fiscal del gobierno Pastrana, se dará el mensaje a los mercados internacionales de que el gobierno no toma en serio su trabajo y que no está haciendo su tarea de vigilar con sumo cuidado la evolución de la economía nacional y la difícil situación de América Latina; y que, por lo tanto, no está presto a realizar las correcciones y acciones necesarias para preservar la estabilidad interna.

¿Qué habría ocurrido si el gobierno no presenta en su informe la realidad de las finanzas públicas y a los pocos días la agencia calificadora Fitch revisará a la baja su calificación sobre Colombia? El mensaje hubiera sido desastroso, y este hecho unido a sucesos recientes de la economía colombiana, como el salvavidas que tuvo que arrojar el Banco de la República a comisionistas de bolsa en apuros por negociar con títulos TES, pudieran haber generado una escalada fuerte de pánico económico, mucho mayor que el tenso clima que se respira en la actualidad.

Pero no es la intención de INTELIGENCIA ECONÓMICA, ni tampoco lo fue la del Ministro Jungito, hacer "terrorismo económico" ni declararse pesimista; todo lo contrario, el objetivo era crear en los congresistas la conciencia de la gravedad de la situación para, de esta manera, facilitar la aprobación de las medidas orientadas a devolverle la viabilidad financiera a la nación y, sobre todo, la tranquilidad a los colombianos. Estas reformas, como la laboral, la pensional y la tributaria, se encuentran enmarcadas, al menos en un grado importante, en el manejo ortodoxo de la economía y son una primera aproximación a la única solución posible a la crisis económica nacional.

Fuente: www.InteligenciaEconomica.com



  


© 2001 Hispanic American Center for Economic Research | Home