EE.UU. pide elecciones en Venezuela
WASHINGTON.– Estados Unidos dio un espaldarazo a la oposición del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al pedir que llame a elecciones anticipadas, en medio de un paro general que ha paralizado las exportaciones petroleras.
“Estados Unidos está convencido de que el único camino pacífico y políticamente viable para salir de la crisis es a través de la celebración de elecciones anticipadas”, declaró el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, en lo que constituye el primer respaldo explícito a una alternativa reclamada por la oposición desde que el Departamento de Estado reconoció a las autoridades surgidas del efímero golpe del 12 de abril último.
Según el gobierno norteamericano, los acontecimientos de la última semana en Venezuela, con el tiroteo a manifestantes opositores, los ataques a medios de comunicación y la alteración de la economía, “han creado una grave situación”.
Asimismo, la administración Bush no ha escondido sus diferencias con el régimen de Chávez, quien se declara amigo del dirigente cubano Fidel Castro y, en septiembre de 2000 y en el marco de una gira para organizar la segunda cumbre del cartel petrolero de la OPEP, visitó al presidente iraquí, Saddam Hussein, enemigo declarado de Washington.
Por añadidura, las amenazas de guerra contra Irak y las tensiones en Medio Oriente vuelven la situación aún más preocupante para Washington, cuando las exportaciones venezolanas de petróleo están prácticamente interrumpidas por la huelga general.
Sin embargo, Chávez reiteró anoche que no accederá a anticipar las elecciones, ya que “no está previsto en la Constitución”.
“No creo que Estados Unidos le esté diciendo al mundo que en Venezuela hay que romper la Constitución”, dijo Chávez. Luego, el mandatario dijo a CNN en español que la propuesta de los Estados Unidos es inviable constitucionalmente y sería ceder ante “los golpistas”.
El llamamiento estadounidense fue recibido además con una fuerte división por los bandos enfrentados. Por un lado, los partidarios de Chávez consideran que la petición supone una intromisión en los asuntos internos del país y una violación de la Constitución bolivariana, que no establece la posibilidad de elecciones anticipadas sin un referéndum previo revocatorio, cuando Chávez cumpla la segunda mitad de su mandato, en agosto de 2003. Los opositores a Chávez, por otro lado, opinan que la exhortación de la Casa Blanca se alinea con sus posiciones, aunque muchos de ellos van más allá, y exigen la dimisión del presidente venezolano.
Pedido a la OEA
Para presionar por la renuncia inmediata del gobernante o su aceptación de elecciones adelantadas, la oposición inició una huelga general que ayer cumplió 12 días y daña la vital industria petrolera de Venezuela, quinto exportador mundial de crudo.
Los acuerdos para una salida electoral a la crisis local se negocian desde hace más de un mes en una crucial mesa de diálogo dirigida por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el colombiano César Gaviria, la cual no mostraba avances considerables hasta ayer.
En tanto, el gobierno venezolano pidió ayer ante el Consejo Permanente de la OEA apoyo para hallar una solución a la crisis, pero aclaró que no aceptará una salida electoral que no esté en el contexto de la Constitución de su país. “Vamos a denunciar ante el mundo con pruebas una vez más el atropello al que se está sometiendo al pueblo venezolano... Es una acción de ofensiva internacional de un gobierno que tiene canales abiertos con todos los gobiernos del mundo”, declaró Chávez.
Por otro lado, el mandatario subió la apuesta ante los petroleros en huelga y anunció que recurriría a técnicos de la OPEP para reemplazar a los gerentes y capitanes de buques rebeldes y poder así cumplir con sus clientes, y que importaría combustibles para evitar el colapso del país.
En el insólito anuncio, el mandatario afirmó que relanzaría su industria petrolera con personal de países de la OPEP, entre los que mencionó a Arabia Saudita, para evitar sanciones y cubrir sus exportaciones, el 70% de ellas pactado con los Estados Unidos.
El jefe de Estado dijo que también existe la posibilidad de importar gasolina o gas en caso de que la huelga opositora impida garantizar la actividad económica nacional, que cada día pierde entre 40 y 50 millones de dólares por el paro indefinido de la industria petrolera.
Fuente: Diario La Nacion
|