No es pan comido
Por Fernando Luis Egaña
Quienes afirmen que la realización del referendo revocatorio es casi como soplar y hacer botella -porque se trata de un derecho consagrado en la Constitución-, o no saben lo que dicen o sabiéndolo, mienten.
Debemos estar conscientes que será una cuesta empinada, repleta de trampas y dificultades. Precisamente por ello es que en la mayoría opositora tenemos que empujar todos juntos para alcanzar esa cima y derrotar a Chávez.
Es obvio que el actual régimen intentará "guaralear" el revocatorio a cómo de lugar. Les consta de sobra que perderían de calle la consulta referendaria. Se necesitan 3.757.774 votos para eyectarlos del poder (un tanto más del 30% de los electores ya inscritos en el REP), y sólo en El Firmazo del 2-F la participación popular superó esa cifra.
Se entiende bien, entonces, por qué Miraflores no quiere referendo. De allí que traten de convertir un tema fundamentalmente político en uno fundamentalmente jurídico, o mejor: leguyérico. Harán lo que puedan para embrollar el proceso con el fin de retrasarlo o impedirlo.
Ya la diputada Cilia Flores, en nombre del MVR, anda diciendo que la Constitución de 1999 tiene "muchas lagunas" en materia revocatoria. Otro tanto argumenta el litigante Mezza Ramírez. El vice-Rangel no se queda atrás y propone un mega o multi-revocatorio.
Pretenden así justificar la aprobación de normas legales en la hora undécima, bien a través de la Ley de Participación Ciudadana (sic) o de una ley sobre el tema revocatorio, para entorpecer lo dispuesto en el artículo 72 de la supuesta "mejor Constitución del mundo".
Del mismo modo le dan largas al nombramiento de la nueva directiva del CNE; requisito básico, según "decisión" del TSJ, para la convocatoria de cualquier elección o referendo. En este sentido, para la bancada opositora en la Asamblea debería ser preferible un CNE tres a dos, que un no-CNE.
También se alega, incluso por voceros anti-gobierno, que las planillas de El Firmazo son inválidas por razones de carácter formal. Argumento de lo más curioso en estos tiempos de la llamada "democracia participativa" y de la "supra-constitucionalidad" del soberano.
Los profesores de la UCAB, Francisco J. Monaldi y Michael Penfold, han preparado un estudio que lleva por título: "Opciones Constitucionales para salir de la crisis", en el que analizan con rigor, entre otros aspectos, los probables obstáculos y obstrucciones al referendo revocatorio.
Recomiendo su lectura y discusión a los representantes de la Coordinadora Democrática. Es indispensable poner los pies sobre la tierra y desde ya convocar al esfuerzo para desactivar las minas explosivas que la "revolución bolivariana" está colocando en la ruta revocatoria.
A Chávez le aterra el referendo y por eso se dispondrá a boicotearlo. Es una consulta binaria: sí o no, y sabe que sería aplastado. No se descarta, por ello, que hasta proponga una "enmienda constitucional" para permitir elecciones generales, apostando a una división opositora.
En fin, la pelea es peleando y las trabas oficialistas al referendo no deben desanimar sino redoblar la presión democrática: cívica y militar. En esta lucha no hay pan comido, y para ganarla hay que tenerlo presente.
Fuente: Venezuela Analitica
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