Opositores venezolanos mantendrán la presión sobre Chávez en el 2003
Por Andres Oppenheimer
CARACAS (Reuters) -- La oposición venezolana recibirá el 2003 intensificando su presión contra el presidente Hugo Chávez, tras anunciar el martes que continuará la huelga y prometer marchar hasta la casa de gobierno en el centro de Caracas.
"El paro continúa con mayor fuerza ahora convertido en protesta cívica generalizada", dijo Carlos Ortega, presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y uno de los promotores del movimiento iniciado el 2 de diciembre.
La adhesión al "paro cívico" de muchos trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha interrumpido las exportaciones de crudo y derivados, reducido la producción de hidrocarburos y generado una inédita escasez de gasolina.
El gobierno ha calificado la huelga de petroleros como un "sabotaje" contra PDVSA, el corazón económico del país y que aporta la mitad de los ingresos presupuestarios, y ha advertido del impacto negativo sobre las vapuleadas finanzas públicas. Las autoridades dicen que PDVSA ha perdido casi 2.000 millones de dólares.
El paro es promovido por empresarios, sindicalistas, políticos y organizaciones civiles de oposición que exigen que Chávez dimita y se convoque a elecciones adelantadas en el primer trimestre del 2003.
Sus enemigos acusan al teniente coronel retirado, quien dice conducir una "revolución" que ha dado tierras ociosas y créditos baratos a los pobres, de haber arruinado la economía del quinto exportador mundial de crudo y de que querer instaurar un sistema comunista similar al cubano.
Chávez dice que sólo dejará el cargo si llega a perder en una referéndum revocatorio, que sólo podría hacerse según la Constitución a partir de agosto del 2003, cumplida la mitad de su mandato.
Marcha al palacio de gobierno
Ortega, uno de los promotores de otro paro que precedió al breve derrocamiento de Chávez en abril, dijo que las protestas "antichavistas" seguirán en el 2003 y marcharán, en una fecha aun no determinada, hasta el Palacio de Miraflores, sede del gobierno, en el centro de Caracas.
"Es una especie de reto, de honor de la población caraqueña y de la población venezolana de ir hacia Miraflores", dijo al desafiar al gobierno, que ha impedido que la oposición marche cerca del palacio, aunque sí lo hacen los "chavistas".
El oficialismo dice que una marcha opositora frente al palacio tiene una "carta oculta" y suele refuerzar la seguridad de la sede del gobierno con militares y vehículos blindados cuando hay grandes marchas antigubernamentales.
El 11 de abril una enorme marcha opositora culminó en tragedia cuando, al aproximarse a Miraflores, pistoleros y francotiradores causaron la muerte de 17 personas y decenas de heridos.
"Vamos a ir a (Miraflores) y si nos van a matar, mátennos de una vez (...). Tenemos que ir en primera fila, no es que vamos a ir de últimos y a exponer nuestra gente ahí como carne de cañón para que las acribillen, para que las masacren", dijo Ortega. La marcha aún no tiene fecha, agregó.
El representante sindical, a quien el gobierno acusa de conspirar contra el proyecto de Chávez, también dijo que para el 3 de enero está planeada una caminata hasta el Fuerte Tiuna, una instalación militar ubicada en el suroeste de Caracas.
En medio del agrio conflicto, el país está esperando a que los dos bandos se pongan de acuerdo en torno a una salida electoral a la crisis en una negociación auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA).
En medio de la agitación, muchos venezolanos se preparaban para recibir el 2003 en las calles, en lugar de hacerlo en las típicas reuniones con familiares y amigos en sus casas.
La oposición llamó a la "Gran Fiesta de la Libertad" en Altamira, con una orquesta y fuegos artificiales.
El oficialismo, por su parte, convocó a actos similares. Uno está previsto frente a una sede administrativa de PDVSA en Caracas y otro en una céntrica avenida de la capital.
Fuente: CNN En Espanol
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