Otra vez Chávez
La revista U.S. News and World Report, tercer medio en importancia en su clase en Estados Unidos después de Time y Newsweek, ha publicado un escalofriante artículo, el cual se suma a las voces que anteriormente habían denunciado que en nuestro continente se gesta una peligrosa amenaza. Esta amenaza es representada por el régimen de Hugo Chávez, que no solamente ha erosionado gravemente la democracia y las libertades públicas en su país, sino que además intenta esparcir su proyecto “revolucionario” a través de relaciones estrechas con los más dudosos y peligrosos personajes del teatro de la política mundial.
En tal sentido, habíamos leído ya un informe de la Agencie France Presse, la cual meses atrás denunció que en Venezuela existen 19 campamentos de la guerrilla colombiana, uno de ellos dedicado al adiestramiento de un grupo terrorista local llamado “Frente Bolivariano de Liberación”. Igualmente, nuestro instituto había dado a conocer meses atrás un informe en el que se compilan datos y hechos que muestran la tendencia antes descrita. No podemos olvidar que, además del evidente apoyo que brinda a la guerrilla colombiana, Chávez visitó a Saddam Hussein (veterano promotor del terrorismo) y a Muhammar Khaddafi, cuyo gobierno acaba de responsabilizarse por el horrendo atentado en el que se hizo explotar un avión de PanAm sobre la localidad de Lockerbie, en Escocia. Y no se puede olvidar que Chávez dirigió una amistosa carta al Chacal, considerado el peor terrorista de la historia. Además, las relaciones de Chávez con Fidel castro, dictador condenado mundialmente por su brutal represión contra la disidencia, son tan estrechas que muchos consideran a Castro como el mentor político de Chávez.
En el artículo en mención, la periodista Linda Robinson presenta los resultados de una investigación, la cual le llevó a confirmar la hipótesis de las estrechas relaciones de Chávez con terroristas de Colombia y el Medio Oriente.
El artículo se titula “El Terror cerca de Casa”, y comienza con estas contundentes palabras: “Venezuela, una nación rica en petróleo pero políticamente inestable, emerge hoy día como un posible centro de expansión del terrorismo en el hemisferio occidental, brindando asistencia a terroristas del Medio Oriente y otras regiones, en opinión de analistas de inteligencia norteamericanos”. La última frase nos puede mostrar que la inexplicable indiferencia de occidente hacia el fenómeno de Venezuela está terminando.
Anteriormente, resultaba difícil comprender por qué las naciones occidentales no se habían pronunciado sobre lo que allí pasaba. La hipótesis más probable es que estos países estuviesen observando con cautela, pero evitando producir una reacción que fuese juzgada como de intromisión o indebida intervención. Por otro lado, es posible que estos países estuviesen dando tiempo para ver si las iniciativas democráticas, como el referendo revocatorio, surtían efecto en dar un fin satisfactorio a la inestabilidad política del vecino país. Pero, a medida que pasan las semanas, es cada vez más claro que el chavismo no está dispuesto a jugar limpiamente con las reglas de la democracia. Valiéndose del enorme poder que ha adquirido, el gobierno de Chávez ha puesto toda clase de obstáculos a la realización del referendo revocatorio, el cual daría a los ciudadanos la posibilidad de pronunciarse libremente sobre su mandato. Además, en contravía del principio democrático de la separación de poderes, Chávez ha logrado que buena parte de los órganos del poder público en Venezuela sean títeres de su voluntad. Recuérdese cómo hace poco la justicia absolvió a varios pistoleros que fueron vistos por millones de personas, gracias a la TV, disparando contra una manifestación opositora. Y esta semana se ha conocido un plan del MVR (partido de Chávez) para tomar el control de todas las ramas del poder público. Por supuesto, la comunidad internacional no será tolerante ante esta erosión de la democracia. Queda por discutirse cuál es la mejor forma de pronunciarse o intervenir en esta situación. Pero, por lo pronto, es suficiente que la comunidad internacional haga saber que es consciente de lo que pasa en Venezuela, y que ve dicho proceso con muy honda preocupación. Además, es importante exigir que se respeten las garantías democráticas, para que se permita a los venezolanos expresarse libremente sobre la permanencia de Chávez en el poder.
Link al articulo en US News
Fuente: Inteligencia Economica
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