La preocupante caída de los intercambios estudiantiles
Por Andres Oppenheimer
MIAMI.- Si usted cree que la influencia de Estados Unidos en América latina aumentará inexorablemente en el futuro, he aquí un dato que podría indicar una tendencia opuesta: hay una avalancha de estudiantes de India, China y Corea del Sur en las universidades estadounidenses, mientras que el número de estudiantes latinoamericanos permanece estancado o tiende a la baja.
Es cierto que la mayoría de los indicadores apuntan hacia una mayor integración entre Estados Unidos y América latina: la regionalización del comercio mundial, el creciente poderío político de los hispanos en Washington y la preocupación crónica de la Casa Blanca por temas como la inmigración, las drogas, la seguridad y los suministros de petróleo seguramente harán que Estados Unidos mire cada vez más hacia el Sur.
Sin embargo, si uno analiza qué regiones del mundo están enviando a sus estudiantes más brillantes -y sus probables líderes políticos y empresariales del futuro- a las universidades de Estados Unidos, se encuentra con que son en su gran mayoría países asiáticos.
El año pasado, India y China -los países en desarrollo cuyas economías están creciendo más vertiginosamente- aumentaron en 13 y 11 por ciento, respectivamente, el número de estudiantes que enviaron a universidades norteamericanas. Comparativamente, el número de estudiantes latinoamericanos permaneció estancado y el de sudamericanos cayó, según datos del Instituto de Educación Internacional de Estados Unidos (IEI).
Hay unos 325.000 estudiantes de países asiáticos en universidades de Estados Unidos, comparados con el total de 68.000 de países latinoamericanos. Tan sólo India tiene 75.000 estudiantes en Estados Unidos, más que todos los países de América latina juntos.
Esto es una mala noticia para el futuro de las relaciones interamericanas a largo plazo: significa que los líderes de la clase política y empresarial latinoamericana del futuro tendrán una menor conexión personal con Estados Unidos, o por lo menos menor que los asiáticos. Y, viceversa, significa que menos de los futuros líderes políticos y empresariales de Estados Unidos habrán tenido contactos personales con latinoamericanos.
"Si no tenemos estudiantes de estos países en Estados Unidos, nuestros jóvenes no van a saber mucho del mundo que existe más al sur de Miami -me señaló Allan E. Goodman, el presidente del IEI, una organización no gubernamental que promueve mayores intercambios estudiantiles internacionales-. Todo el mundo se beneficia con los estudiantes internacionales."
Algunas de las estadísticas de estudiantes latinoamericanos son bajísimas. Mientras que China -nominalmente comunista- tiene 65.000 estudiantes en universidades de Estados Unidos y Corea del Sur, 52.000, México tiene apenas 12.800; Brasil y Colombia, unos 8000 cada uno; la Argentina, 3600, y Perú, 3400.
Funcionarios gubernamentales dicen que aún es muy temprano para saber si las medidas antiterroristas de Estados Unidos -como los nuevos requerimientos para obtener visas- tendrán un impacto sobre el flujo de estudiantes extranjeros. El número de estudiantes extranjeros en Estados Unidos -unos 586.000 en total- ha venido creciendo en los últimos años, pero se estancó el año pasado.
En cuanto al extraordinario aumento de estudiantes de India y China, Goodman dice que "la globalización está creando una clase media muy grande en India y China, y de gente que valora mucho la educación. La gente allí está dispuesta a hacer un gran esfuerzo financiero para invertir en la educación de sus hijos´´.
El otro lado de la moneda -los estudiantes universitarios de Estados Unidos que van a estudiar a América latina- no pinta mucho mejor. Mientras que el número de estudiantes universitarios de Estados Unidos en el extranjero se ha duplicado en los últimos diez años, Gran Bretaña continúa siendo de lejos el destino favorito, seguida de España, Italia, Francia y Australia.
En total, el 63 por ciento de los estudiantes norteamericanos van a Europa, mientras que sólo el 15 por ciento va a América latina. Los países latinoamericanos que reciben más estudiantes estadounidenses son, en este orden. México, Costa Rica, Chile, Ecuador, Cuba -donde el número de estudiantes norteamericanos aumentó un 41 por ciento el año pasado, a 1300 estudiantes- y Brasil.
¿Por qué hay tan pocos estudiantes de Estados Unidos que van a estudiar al Sur? En la mayoría de los casos se debe a la inestabilidad política y la falta de seguridad personal. Las noticias sobre revoluciones, barones de la droga, secuestros y crisis políticas asustan a muchos estudiantes, y más aún a sus padres, que son los que pagan el viaje.
¿Mi conclusión? Además de ser una gran oportunidad comercial perdida para ambos lados -sólo en Estados Unidos los estudiantes universitarios extranjeros representan para el país ingresos por $ 13.000 millones-, las cifras del IEI deberían ser motivo de preocupación para quienes abogan por mejores relaciones interamericanas.
Increíblemente, he asistido a varias cumbres presidenciales de Estados Unidos con América latina en las que los mandatarios anunciaron ambiciosos planes para la integración hemisférica, y no recuerdo que ninguno haya hecho un llamado urgente para aumentar los intercambios estudiantiles. Sería bueno que leyeran estas cifras antes de la próxima reunión.
Fuene: Diario La Nacion
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