Crisis en Bolivia: En EE.UU. hay temor a un "efecto contagio" en la región
WASHINGTON.- Los violentos disturbios en Bolivia pueden transformarse en un peligroso precedente en América latina y ser tomados como bandera en otros países en crisis, dijeron a LA NACION analistas y expertos en política latinoamericana.
El gobierno de Estados Unidos expresó ayer, nuevamente, que sigue de cerca los acontecimientos que han puesto en jaque al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y reiteró el respaldo al gobierno "democráticamente elegido".
La crisis en Bolivia se ha transformado en las últimas horas en el tema excluyente de análisis en el Departamento de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, que aconsejó a los ciudadanos norteamericanos no viajar al país del altiplano.
"Que un presidente electo pueda ser sacado por protestas callejeras es un peligroso precedente para los países y no es nada saludable para la democracia", dijo a LA NACION el ex subsecretario para América latina Bernard Aronson.
El hombre que fue el responsable de la política para América latina durante el gobierno de George Bush padre indicó que aún no se puede hablar de un país en particular donde podría haber contagio de la violencia que está conmocionando a Bolivia.
"Pero sí es un hecho que si un presidente electo es depuesto, esto puede empujar a mucha gente a actuar de la misma manera", agregó Aronson.
Para el profesor Marck Chernick, de la Universidad de Georgetown, el contagio en América latina podría surgir si se toma como bandera antiglobalización la lucha contra las exportaciones de recursos naturales.
"Es un antiguo discurso, de más de cincuenta años en América latina, que puede ser levantado ahora, cuando se plantea que, después de años exportando recursos naturales, los países son más pobres", expresó a LA NACION.
"Es un discurso muy viejo pero también muy actual", añadió.
En Perú, donde se lleva adelante un controvertido proyecto para llevar gas desde el Amazonas a Lima y a un puerto sobre el océano Pacífico, las protestas han sido más por cuestiones ambientalistas que por defensa de un recurso natural. Allí -explicó el profesor de Georgetown- no tiene la base económica de las de Bolivia, "aunque también hay mucha bronca con el presidente Alejandro Toledo".
Toledo, que se encuentra de gira en Alemania, dijo ayer que no hay riesgo de contagio en otros países de la región, e intentó marcar las diferencias entre Bolivia y Perú. "No ocurrirá lo mismo en Perú porque nosotros no vamos a esperar 25 años para invertir en mejoras sociales, en aplicar políticas que abran la puerta al desarrollo y con ello el acceso a la alimentación, la educación y la sanidad", dijo el presidente peruano en una entrevista con la agencia EFE.
Entre Irak y Bolivia
Sean Carroll, investigador de Interamerican Dialogue, considera que si bien hay problemas y crisis en algunos países de América latina "no necesariamente puede decirse que habrá un contagio en la región". Para Carroll, esto dependerá de la forma en la que se resuelva la crisis en Bolivia. "Es muy pronto para hablar de contagios", dijo a LA NACION.
Para el experto en América latina del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), Miguel Díaz, la historia ha demostrado que estas crisis producen contagio en la región.
El experto culpó a Estados Unidos por la crisis en Bolivia porque, según afirmó, la política antidroga fue muy limitada y aumentó la frustración de muchos habitantes del país del altiplano. "Ha habido mucha plata para la lucha contra la droga, pero muy poco dinero para el desarrollo y para reinsertar a los cocaleros sin trabajo", señaló Díaz.
"Nosotros estamos pidiendo 87.000 millones de dólares al Congreso para construir la democracia en Irak, pero no dimos 200 millones para defender la democracia en Bolivia", añadió el analista del CSIS.
El Departamento de Estado rechazó ayer las acusaciones en este sentido, y dijo que la política antidrogas norteamericana no ha contribuido al malestar de los campesinos bolivianos. "No coincidimos con el argumento de que los bolivianos estarían mejor económicamente si Estados Unidos importara más droga y matara a más estadounidenses", dijo ayer en conferencia de prensa el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher.
Para el titular del programa para América del Sur del CSIS, puede haber contagio en otros países con instituciones en crisis. "Instituciones democráticas débiles crean el ambiente para que fuerzas antisistémicas, como la que lidera Evo Morales, ejerzan su influencia. En la Argentina una revuelta popular derribó a un presidente, pero tuvieron la suerte de que los cambios se hicieron bajo la Constitución. Pero estuvieron a un paso del quiebre institucional", dijo.
"El potencial del contagio se debe a que los países latinoamericanos no han fortalecido las instituciones democráticas. Es preocupante la situación en Ecuador y en Perú y después de la crisis me pregunto qué cambios institucionales ha hecho la Argentina", expresó Díaz.
Fuente: Diario La Nacion
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