Defendamos la dolarización
Por Franklin Lopez Buenaño
Para este rato debe quedar muy claro que una de las consignas del Foro de Sao Paulo, es hacer añicos todo programa "neoliberal". Como en el Ecuador, la única medida tomada hacia la libertad individual fue la dolarización, se han propuesto, con todas sus artillerías, demonizarla, a echarle la culpa de todos los males habidos y por haber.
Debemos preguntarnos qué propósitos motivan a los detractores de la dolarización. Muchos de ellos se dicen defensores de los pobres. Pero, tener una moneda "devaluable" los pone del mismo lado (tal vez sin intención) de los especuladores, de los banqueros que aprovechaban el conocimiento anticipado de una devaluación para tener ganancias ignominiosas, de ciertos exportadores plutocráticos que habían prosperado a costa del resto del pueblo y de la reducción de los salarios reales de los trabajadores, y quieren volver a hacerlo. ¿Se pueden autodenominar defensores de los trabajadores? Se les debería caer la cara de vergüenza proponer el regreso a una moneda "devaluable".
Sabemos que es consigna del Foro de Sao Paulo la destrucción del sistema mal llamado "neoliberal". Nunca se han resignado a la realidad del fracaso de su utopía. En consecuencia, lo que buscan es tomar el poder, aun a costa de precipitar una crisis económica como la que ocurriría si se revirtiera la dolarización. La consigna es "pescar en río revuelto". Muchos sueñan todavía con regresar o ser miembros de una Junta Monetaria, dispensadora de favores y sinecuras. Poder, sexo y dinero son tres grandes motivaciones. Quien llega a tener la potestad de conducir políticas monetarias a discreción tiene poder y dinero. Dos de tres es más que suficiente.
También es importante explicar que revertir la dolarización no es asunto fácil. Dicen que lo harían "voluntariamente". Le pregunto a Ud. ¿Canjearía sus depósitos bancarios que hoy están en dólares por unos rumiñahuis o condoritos, voluntariamente? ¿Se acercaría Ud. a una ventana del Banco Central para cambiar los billetes dólares por unos de papel sin respaldo, otro que la "palabra" de las autoridades? La respuesta es obvia.
Frente a esta dificultad, el único camino que les queda es "obligar" a hacerlo. En primer lugar, pagarían a los empleados públicos con ese nuevo dinero "devaluable". Como esto no será suficiente, porque lo único que ocurrirá es que los "condoritos" que reciban los policías, los maestros, los burócratas huacharnacos (porque los dorados seguirán recibiendo en dólares) se venderán en el mercado a descuento; entonces procederán a "incautar" los dólares que hay en la banca. Esto implica un nuevo congelamiento, un nuevo plan de pagos (esta vez en la moneda "devaluable"), a plazos inciertos. Lo negarán y negarán. Pero, amigo lector, mientras más lo nieguen más creíble es que lo harán. Como Ud. y como el resto de ecuatorianos no es ningún tonto, tratará de retirar sus fondos de la banca. Esta corrida bancaria quebrará a la banca ecuatoriana y tendremos una crisis financiera de graves consecuencias.
Estemos advertidos. No dejemos que los cantos de sirena de la izquierda fracasada nos empobrezca y nos lleve a un desastre. La dolarización fue una buena medida. Los problemas de inflación, déficit comercial, competitividad no se deben a la dolarización. Se deben a un desmedido gasto fiscal (que de 3.800 millones en el año 2000 sobrepasó los 6 mil millones en el 2002).
Los detractores de la dolarización buscan crear una crisis para llegar al poder. La satanizan porque es consigna del paleocomunismo internacional aunado y dirigido por el Foro de Sao Paulo. No permitamos que una vez más el gobierno (ellos, los que llegarán al poder) nos quiten nuestros dólares, nuestro dinero, el ganado con nuestro esfuerzo y tesón. Si ahora no hacemos oír nuestras voces, mañana puede ser muy tarde.
Fuente: El Telegrafo
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