BCCR es el único culpable de los altos índices de inflación
Entrevista de Tatiana Gutiérrez Wa-chong
El incremento reportado en la inflación durante 2007, que alcanzó un 10,81% (de enero a diciembre) es culpa, según el economista y presidente del Instituto Libertad, José Joaquín Fernández, de la ineficiencia en la política monetaria practicada por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
También, desmintió que sea un efecto directo del alza en los precios internacionales del petróleo y de los granos básicos.
“El BCCR debería ser cerrado, debido a que no está cumpliendo su objetivo de alcanzar un Índice de Precios al Consumidor (IPC) -que mide la variación de los precios de los bienes y servicios- aceptable y esto se debe a que durante años ha venido practicando una política de expansión monetaria.
“Mientras que el ente emisor siga emitiendo dinero para sufragar sus gastos se producirá más inflación -la cual afecta en gran medida a los sectores más desprotegidos- ya que han promovido un monopolio a la hora de inyectar dinero al mercado.
“Esto ni siquiera ha logrado reducir las pérdidas del BCCR, las cuales han sido utilizadas durante los últimos 30 años como una excusa o como un chivo expiatorio para echarle las culpas a alguien. Lo cierto es que si usted tiene una gran deuda en su casa y no tiene ingresos suficientes para solventarla tiene que reducir sus gastos y esta decisión nunca se ha hecho”, comentó.
Agregó que las medidas que ha tomado el Gobierno de trasladar ¢85 mil millones del Ministerio de Hacienda al BCCR para capitalizar las deudas es una medida cosmética, que no solucionará en nada el desequilibrio financiero y que lo único que hace es ganar tiempo y seguirle dando vueltas a un problema que lleva más de 30 años afectando.
“Es cierto que las pérdidas cuasifiscales de los años ochenta afectaron; pero en los últimos tiempos, el origen de las mismas ha sido la ineficiencia para manejar el sistema cambiario que se ha minimizado un poco al pasar del régimen de minidevaluaciones -que se mantuvo durante 25 años- al sistema de bandas cambiarias.
“Sin embargo, es bien sabido en el mundo de los economistas que o se controla la inflación o se maneja el régimen cambiario, pero las dos cosas no se pueden hacer; por eso creo que lo más conveniente es dedicarse al IPC y haciendo esto, todos los demás agregados monetarios, incluyendo el crecimiento en la producción, se mantendrán estables también”, destacó.
¿Cuál es la solución?
Para Fernández, la solución sería cerrar el BCCR, el cual provoca un gasto en el país superior a los ¢138 mil millones -de acuerdo a los datos de liquidación presupuestaria- los cuales podrían ser invertidos en carreteras, puertos, aeropuertos y demás obras que requiere el sector productivo para dinamizar sus exportaciones y por ende la economía.
“Una vez hecho esto, Costa Rica podría tener una política monetaria parecida a la de Panamá, la cual ha logrado durante los últimos 40 años una inflación que no es superior al 3% y cuyo equilibrio monetario depende de la labor que realicen los exportadores y los importadores”, destacó.
El economista reconoció que podría existir un efecto en la inflación provocada por los precios del petróleo, pero que desde su punto de vista esta no es la causa, ya que durante la pasada administración de Óscar Arias Sánchez se disminuyó en un 50% el costo del crudo a nivel internacional y se mantuvieron inflaciones anualizadas de dos dígitos, como actualmente.
“Hay países como Japón o Estados Unidos que tienen un consumo de petróleo pér cápita doble o triplemente duplicado que el de Costa Rica y que reportan una inflación más baja y esto se debe a que no tienen bancos centrales y, por ende, no son vulnerables a las expansiones monetarias”, destacó.
Fuente: Prensa Libre
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